UCM dio inicio al año académico con destacada ceremonia

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Autoridades de la Universidad Católica del Maule e invitados a la ceremonia.

En el Campus San Miguel. El evento contó con la clase magistral de la rectora de la Universidad de Chile, Dra. Rosa Devés, quien reflexionó respecto de la relación entre universidad y democracia.

TALCA. La Universidad Católica del Maule (UCM) dio inicio a su año académico con una ceremonia significativa que reunió a la comunidad universitaria en el Campus San Miguel. El punto central de la jornada fue la clase magistral impartida por la rectora de la Universidad de Chile, Dra. Rosa Devés Alessandri, quien compartió sus reflexiones en torno a la relación entre universidad y democracia.

La jornada se inició con la tradicional misa oficiada por el obispo de Talca y gran canciller de la UCM, monseñor Galo Fernández, para luego desarrollarse el acto académico encabezado por el rector del plantel, Dr. Claudio Rojas Miño, al que asistieron autoridades regionales, universitarias, además de representantes de los distintos estamentos que componen la universidad como son académicos, funcionarios y estudiantes.

En su discurso, el rector de la UCM destacó que “La universidad trasciende a la sola generación de conocimiento y formación profesional. Nutre el debate público y alimenta a la política, también a la densidad científico-técnica, social y cultural de una región y de un país. Contribuye así al progreso del conjunto de las capacidades de un territorio y de sus interacciones, incrementando la calidad de los factores de localización y de atracción de talentos y procesos productivos calificados”, expuso.

UNIVERSIDAD Y DEMOCRACIA

En la clase magistral de inauguración de año académico UCM, la rectora Devés, reafirmó el compromiso de la Universidad de Chile con la democracia desde la Educación Superior, dando respuesta a preguntas como: ¿Qué ocurre con las universidades en regímenes autoritarios? ¿Cómo se vinculan los principios de la Universidad con el ejercicio de la democracia? ¿Cómo cautelamos la libertad académica y los derechos de participación en nuestras instituciones? ¿Cómo honramos el derecho a la educación superior?, ¿cómo educamos para la democracia? ¿Cómo defendemos esos principios cuando son desafiados?

“Sobre qué ocurre con las universidades en regímenes autoritarios, sabemos de sobra por nuestra propia experiencia en tiempos de dictadura, a partir del 1973. Las ocho universidades existentes al tiempo del golpe de Estado se constituyeron, como los centros de pensamiento autónomo que eran, en una amenaza para el régimen dictatorial, enfrentándose a una nueva realidad que buscó silenciarlas a través de la represión. Solo en la Universidad de Chile, 125 estudiantes fueron víctimas de ejecución o desaparición forzada. Es en su memoria que debemos recordar siempre esos tiempos oscuros. Un duro golpe a la institucionalidad universitaria ocurrió luego de la promulgación de la Constitución de 1980, a través de sucesivos decretos con fuerza de Ley, que llevaron, entre otras acciones, al desmembramiento de las dos universidades públicas, la Universidad de Chile y la Universidad Técnica del Estado”, declaró en su discurso la Rectora.

“El compromiso de promover una vida universitaria pluralista con enfoque inclusivo y de derechos humanos, que prepare para vivir plenamente la democracia, nos entrega a cada uno de los profesores y las profesoras responsabilidad en la formación integral de las y los estudiantes. Por ello buscamos avanzar hacia una pedagogía inclusiva fundada en el cuidado, que evite toda forma de exclusión”, expuso en su intervención.

“Los académicos y académicas tenemos un rol principal en ofrecer espacios de encuentro e intercambio, y de fortalecer conocimiento y habilidades que permitan participar con incidencia en esa deliberación. En un contexto social con dificultades para aceptar las diferencias, la amistad cívica surge como un requerimiento indispensable, pues a través de ella es posible encauzar los conflictos, ejercitando el diálogo y el debate informado. Con ello, se fortalece también la democracia”, dijo Devés.

“La democracia conlleva una idea de igualdad humana irrenunciable. Cada uno y una de nosotras debe tener la misma oportunidad de expresar sus ideas y de participar activamente en los espacios donde nos desarrollamos sin trabas asociadas a discriminaciones arbitrarias, como las de género, etnia u origen socioeconómico. Ciertamente, las instituciones se dotan de normas para regular esta participación de acuerdo con su naturaleza, misión, valores y principios orientadores, pero ninguna institución que aspire a practicar la democracia o a educar para su realización puede obviar esta condición esencial de considerar a cada uno y una de sus miembros como merecedores de ser escuchados y escuchadas”, indicó en su discurso.

“Para finalizar solo resta decir que continuaremos trabajando con fuerza por el derecho a la educación y que no olvidaremos que hicimos una promesa de sostener la esperanza en la educación”, cerró la autoridad universitaria.    

La ceremonia inaugural del año académico de la UCM representó un momento de introspección y visión de futuro, señalando el comienzo de una etapa de esfuerzo conjunto en búsqueda de la excelencia académica y la contribución al desarrollo integral de la sociedad.