Curicó Unido y su tarea de mejorar su rendimiento

0
740
Curicó Unido jugará este sábado 2 de septiembre frente a Huachipato en Talcahuano.

Opinión. El actual plantel lleva un peor rendimiento en el torneo de Primera respecto al equipo que descendió el 2009 o que los sufrimientos por la permanencia en 2019 y 2021. Bajo la tutela del “Coto” Ribera, Curicó Unido necesita urgentemente ganar para no estancarse con cifras hoy lapidarias.

                                                         Por Rodrigo Orellana Salazar, periodista

CURICÓ. En su primer año en Primera División el 2009 el Curi no pudo aguantar la permanencia y descendió de inmediato. Luego, tras su regreso en 2017, los albirrojos ya suman su séptima temporada en la división de honor y en la mayoría de los años han luchado contra el descenso, tal como parece ser esta temporada, aunque los rendimientos juegan en contra para los números de la presente temporada. Curicó Unido necesita mejorar en pos de la permanencia en Primera y para ello tiene nueve partidos, nueve finales, comenzando en septiembre contra Huachipato, O’Higgins y Ñublense.  

CIFRAS DECIDORAS

En 2009 en su estreno en la máxima división los curicanos finalizaron en el puesto 16 y debieron jugar liguilla de promoción perdiendo frente a San Luis en una amarga tarde siendo local en San Fernando luego de ganar la ida en Limache. Ese año en 34 partidos jugados en la temporada regular, el Curi logró un 35,3% de rendimiento, cifra superior al rendimiento actual en 2023. En 2017, tras volver a la máxima división los curicanos jugaron los 15 partidos del torneo de transición finalizando octavos en una aplaudida posición para el retorno a Primera con un 40% de rendimiento. Al año siguiente en 2018, apareció el fantasma del descenso finalizando en el casillero 12 entre 16 equipos con un 37,7% de rendimiento, en 2019 el campeonato finalizó antes por el “Estallido Social” y el Curi zafó en la plaza 13 con un 36,1% de rendimiento, mientras que el año de inicio de la pandemia en 2020 los albirrojos respiraron con un noveno puesto en 34 partidos y su segunda mejor campaña en Primera con un 45,1% de rendimiento. En 2021 otra vez a la baja con un 36,5% el Curi se salvó de la mano de Damián Muñoz tras el magro arranque de Martín Palermo finalizando 14, mientras que la temporada pasada, en 2022 se logró el mejor registro histórico del club en Primera con un tercer lugar un 54,4% de rendimiento de la mano del histórico Damián que sacó pasajes a la Copa Libertadores. Este 2023, entre Damián y Ribera, el equipo lleva un 33,3% de rendimiento, a la fecha el peor registro de todos los años jugando en la máxima división, por lo que la tarea es urgente para mejorar los números y cifras que a la larga determinan la permanencia o el descenso a la Primera B. 

GANAR O GANAR
El actual 33,3% es menor al 35,3% del descenso en 2009 o al 36,1% con el que se sufrió por la permanencia en 2019. El rendimiento se debe mejorar para seguir en el fútbol grande y para eso matemáticamente lo que se necesita son victorias, triunfos, ganar partidos y ahí la tarea de este equipo de Juan José Ribera que suma un 27,7% de rendimiento desde su llegada a Curicó, frente al 35,5% con el que fue destituido Damián Muñoz. Restan nueve finales, en septiembre visitando a Huachipato este sábado próximo y luego siendo locales frente a O’Higgins y Ñublense, en octubre visitando a Unión y siendo locales frente a Cobresal, en noviembre jugando en Viña ante Everton y siendo locales en La Granja ante Magallanes, para terminar en diciembre en la Cisterna frente a Palestino y cerrando el año ante Colo Colo en Curicó.