Segunda Compañía de Bomberos Alberto Osorio Flores celebra 135 años de vida

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Voluntarios y brigadistas de la Segunda Compañía de Bomberos Alberto Osorio Flores.

Histórico aniversario. Su actual directorio está encabezado por el joven voluntario Patrick Iturriaga Parra.

CURICÓ. Su aniversario número 135 cumple hoy domingo la Segunda Compañía de Bomberos Alberto Osorio Flores, cuyo cuartel se encuentra instalado en calle Islas Australes #2265 de la población Santa Fe. Corresponde a un grupo de voluntarios que ha entregado su abnegado aporte a la comuna de Curicó, una trascendente característica de los Bomberos de Chile, que ha puesto a la institución nacional como una de las más valoradas por los chilenos. En entrevista con el director de la citada compañía, Patrick Iturriaga, expresó su alegría de contar con un grupo humano que ha entregado absoluta lealtad a su lema “Unión y Trabajo”, sirviendo sin claudicar a la comunidad curicana. Dijo el directivo que aún cuando el aniversario correspondía al domingo 16, la celebración se iba a efectuar en forma interna ayer sábado 15 en el propio Cuartel de la Compañía.

SUS INTEGRANTES
Entre la problemática que se ha presentado en los últimos años, el director manifestó que se han tenido varias bajas, debido a que se han alejado algunos voluntarios, ya sea por haber dejado la ciudad por trabajo o bien por estudio, superiores. “De 33 voluntarios pasamos a 25, a los que se suman 18 brigadistas. En la sección de voluntarios se incluyen los bomberos insignes Héctor Solar Melo y Carlos Correa Saavedra, quienes, con avanzada edad, siguen entregando su aporte a la comunidad curicana en nuestra compañía, sin quejarse, constituyendo un ejemplo para los Bomberos en general. A ellos se suman Evaristo Rojas, Jorge Rojas y otros integrantes de la familia Rojas entre hijos y nietos, recordando en esta fecha en forma muy especial a Juan Rojas Bueno, Bombero Insigne de Chile, recientemente fallecido y a los también voluntarios que partieron al más allá, Juan y Manuel Neira y José Arroyo”, destacó.

APOYO DE INFRAESTRUCTURA
El directivo bomberil manifestó que cuentan además con importante infraestructura para el trabajo que deben ejecutar durante el año: un moderno cuartel con sala de máquinas bastante amplia, un gran patio, una sala de radio, salón de reuniones, taller de capacitación, comedor, cocina y una sala de guardia nocturna con siete camas.
A lo anterior, señala, se suman dos unidades móviles totalmente adaptadas para el combate de los siniestros, ya sean incendios o en las emergencias que la naturaleza les presenta en algunas ocasiones, carros que cuentan con personal especializado para su desplazamiento.

SERVICIO PÚBLICO
En cuando a lo que caracteriza a los voluntarios, que deben dejar la calidez del hogar en noches de frío y tragedia para acudir en ayuda de la comunidad, el joven director señaló que ello se debe al espíritu de servicio, que queda de manifiesto desde el ingreso a la misión bomberil. “Yo desde niño quería ser bombero, porque soñaba con ayudar a la gente que sufría un incendio o una tragedia en el invierno. Pregunté, me inscribí, hice las pruebas y los cursos que nos pedían y me aceptaron como bombero voluntario el 2008 y aquí estoy sirviendo a mi ciudad y a mi gente, tal como dice nuestro lema con ‘Unión y Trabajo’ salvar vidas y bienes, especialmente cuando hay desastres como las emergencias de las últimas lluvias”, dijo. Destacó también el directivo que, para el terremoto del 2010, tuvieron un intenso trabajo, donde se armaron carpas con camas en el Cuartel de la Segunda Compañía para dormir, mientras esperaban la llamada para ir en ayuda de quien lo necesitara, ya que estaban alertas las 24 horas del día.    

La sesión solemne del año pasado en el Cuartel de la Segunda Compañía.

PERSONAJES HISTÓRICOS
La Segunda Compañía tiene entre sus personajes históricos al doctor Alberto Osorio, quien participó en la refundación de la Compañía en 1902 cuando llegó desde la Serena, logrando además servir la Superintendencia del Cuerpo de Bomberos de Curicó por varios años. La refundación se debió a las dificultades que vivió el país a causa del clima de agitación política que vivió el país, a partir de 1890 y que provocó la guerra civil de 1891.
Al Doctor Osorio se le recuerda además en el cumplimiento de hermosas tareas en otras organizaciones, tanto de salud como educacionales y hoy una extensa avenida en el barrio centro-sur de la ciudad lleva su nombre.
Otro personaje histórico es el voluntario José Cayetano Figueroa Silva, el primer mártir del Cuerpo de Bomberos, quien sufrió el 19 de mayo de 1914 un grave accidente en Merced con Chacabuco, cuando regresaba con su unidad desde un incendio en la Alameda Las Delicias (hoy Manso de Velasco). Fue llevado a Santiago, pero falleció poco tiempo después, el 8 de agosto, a raíz de las heridas recibidas en el accidente.
Su nombre fue instalado como homenaje en un monolito en la avenida Camilo Henríquez, pero fue destruido por un grupo de antisociales y la Segunda Compañía está buscando la forma de reponerlo lo más pronto posible. Hoy un conjunto habitacional en la calle Bombero Garrido lleva el nombre de Villa Cayetano Figueroa Silva.