Académico analiza medidas de apoyo económico anunciadas por el Gobierno

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Las medidas dadas a conocer por el ministro de economía, Mario Marcel, corresponden al reajuste en el salario mínimo desde 350 mil pesos a 400 mil pesos y el bono para paliar la inflación.

Contingencia. Docente de la UCM, Eduardo Letelier, señaló que “se debe evaluar la intensidad del ajuste en materia de gasto público” y el alza de las tasas de interés. “No vaya a ser el remedio peor que la enfermedad”, dijo.

TALCA. Una mirada positiva sobre los anuncios realizados por el Gobierno en el ámbito económico, compartió el economista de la Universidad Católica del Maule (UCM), Eduardo Letelier, dado que a su juicio “impactan favorablemente en los grupos de menores ingresos, que resienten más la inflación pues gastan una mayor proporción de sus ingresos en bienes y servicios de consumo”. Las medidas dadas a conocer por el ministro de economía, Mario Marcel, corresponden al reajuste en el salario mínimo desde 350 mil pesos a 400 mil pesos y el bono para paliar la inflación.
“Si se considera que la variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) a marzo del 2022 fue de 9,4% y si se asume que este nivel de inflación se mantendrá hasta agosto de este año, entonces el reajuste implica un crecimiento real del salario mínimo del orden de 4,9%, lo que impacta positivamente en aquellos trabajadores formales que actualmente reciben este salario. Es decir, no solo compensan la pérdida de poder adquisitivo, sino que se incrementa su poder de compra”, afirmó.
Por su parte, “el bono para paliar la inflación asignado a los receptores de Subsidio Único Familiar según cargas familiares, en base a una canasta básica de alimentos, permite cubrir a otros grupos sociales de los efectos de la inflación. Principalmente a los jubilados y en los trabajadores que operan en condiciones de informalidad”, detalló.
Sobre si es un buen momento económico para impulsar este tipo de acciones, el experto UCM comentó que “considerando que el objetivo de política de estas medidas es reducir el impacto de la inflación en los grupos de menores ingresos, mientras antes se realicen es mejor. Para la contención de la inflación a nivel macroeconómico, ya se están aplicando medidas de reducción del gasto fiscal superior al 20% y alza de tasas de interés desde el Banco Central. Estas combinaciones de políticas se han utilizado exitosamente en otras coyunturas inflacionarias, como a inicios de los noventas, bajo el gobierno de Patricio Aylwin”.

INFLACIÓN
Para actuar sobre una proyección real del escenario económico, el investigador de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la UCM, explicó que la actual inflación tiene un componente nacional y otro internacional. “El componente nacional viene por el lado de la demanda y se está enfrentando con medidas drásticas de recorte de gasto público y alza de tasas de interés, que tienen el riesgo de precipitar a la economía a una recesión. A diferencia de una situación inflacionaria, donde los salarios reales se reducen, en una recesión las personas pierden el trabajo y los salarios reales se anulan. Por lo tanto, se debe evaluar la intensidad del ajuste en materia de gasto público y alza de tasas. No vaya a ser el remedio peor que la enfermedad”, advirtió Letelier.

Por otra parte, según el economista, el componente internacional de la inflación viene por el lado de las importaciones de alimentos, combustibles y diversos bienes manufacturados. “Este componente tiene como telón de fondo la disputa geopolítica global entre EE.UU. y China, que se acelera debido a la pandemia del Covid-19, el quiebre de cadenas de suministros globales y la gran emisión de dinero que han llevado adelante los principales bancos centrales de EE.UU., Japón y Europa, en lo principal, para enfrentar la crisis. Frente a esta emisión de dinero y anticipándose a la pérdida de valor de estas monedas, China ha decidido reducir sus reservas financieras e incrementar sus inventarios de granos, petróleo y minerales, elevando los precios a nivel global”, explicó.

TASAS DE INTERÉS
A lo anterior, Letelier suma que existe el riesgo real de que las alzas de tasas de interés que están siendo impulsadas por los bancos centrales de EE.UU. y Europa para contener la inflación, precipiten a estas economías a una profunda recesión, dado el alto nivel de endeudamiento que enfrentan estas economías. Por lo cual es posible pensar que, como se vio en septiembre del 2019, los bancos centrales detengan el endurecimiento de la política monetaria y validen una mayor inflación, a fin de mantener la actividad económica en pie.
Como una solución práctica, Letelier, propone que a mediano plazo -en el escenario de desglobalización que estamos viviendo-, se debería estimular la producción doméstica de alimentos, basados en la promoción de la agroecología; y acelerar la transición energética hacia fuentes renovables. “Es decir, se trata de políticas de oferta. Esto ya está planteado en el actual Programa de Gobierno y va en la dirección correcta. Considerando el rol de Brasil, Argentina y Paraguay en el abastecimiento de granos y carne de Chile, esto puede potenciarse a través de políticas de integración regional, que pongan al centro la seguridad y soberanía alimentaria y energética regional”, expuso.