Humberto Maturana y su paso por la Feria del Libro de Curicó

0
601

Premio Nacional de Ciencias. Fue la figura quizá más importante de la primera versión del encuentro en el 2019. Se dio el tiempo para compartir con quien se le acercara e inmortalizar su firma en el afiche oficial de la feria.

Curicó. Sereno, de palabras precisas. Abrazaba con su mirada cálida. Era un lujo ver sobre el escenario de un repleto Teatro Provincial de Curicó, a un hombre cuyo pensamiento ha sido un referente en todo el mundo.

Era el Premio Nacional de Ciencias, Humberto Maturana, que venía a entregarnos sus luces en la primera versión de la Feria del Libro de Curicó, Felic 2019, exitoso evento organizado por la Municipalidad (en ese momento bajo la administración de Javier Muñoz) a través del DAEM y la Corporación Cultural.

Desde el primer momento que se anunciaron las entradas, el interés de los curicanos por ver y escuchar al científico fue tanto, que los boletos se agotaron en pocas horas.

Casi 500 personas llegaron al centro artístico a conocer parte del prolífico discurso de Maturana, que nos habló de educación, cultura, el futuro del país a partir de esos conceptos. En fin, del conocimiento como un espíritu que mantiene vivo al ser humano.

DE LA MANO

El DAEM y la Corporación Cultural unieron sus esfuerzos para que el intelectual estuviera en la Felic. Ese esfuerzo tuvo su recompensa en frases de Maturana como “educación y cultura deben ir de la mano”, una muestra de las relaciones que establece en la gran mayoría de sus entramados.

Nos atrevemos a decir que este fue uno de los últimos -sino el último- encuentro masivo de Humberto Maturana con sus seguidores, tomando en cuenta que esa misma semana se produjo el “Estallido Social” y después llegó la pandemia, fenómeno respecto del cual Maturana no hubo día que no reflexionara…

ECO

Maturana llamaba a escucharnos. A mirarnos. A empatizar. A valorar a los mayores desde la reflexión y, ya dijimos, el conocimiento. Habló de la revolución desde otro foco, no de aquel que a final termina dividiéndonos.

Su voz en Curicó, en la Felic, se transforma ahora en un eco. En una energía que ahora se mueve en senderos que no conocemos, pero que se mantiene viva a través de su pensamiento y todo aquello que propuso para que el ser humano, en este mundo, fuese un poco mejor.