Héctor Rojas Ávalos: Gran figura en el recuerdo del Club 21 Mayo

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Héctor Rojas Ávalos, expresidente del Club 21 de Mayo, figura que aportó al éxito de la institución.

Aniversario. Hoy el Club 21 de Mayo, seguramente en su sesión solemne, estará recordando a esta figura que entregó su vida y trabajo para engrandecer la institución que le cobijó cuando llegó a Curicó.

                                                                                            Por Hugo Rey Acosta

CURICÓ. Cómo no recordar a un gran personaje del deporte curicano, hombre visionario y soñador que llegó desde Viña del Mar a la tierra curicana, el 11 de enero de 1947, trayendo en su espíritu los aires marinos y la visión de nuestro mar, recuerdos que revivía cada vez que se reunía con sus amigos del Club 21 de Mayo, en el Barrio San Francisco. Su lazo con el Club 21 de Mayo, contó cuando lo entrevistamos hace mucho tiempo atrás, nació en 1956, cuando fue invitado por su amigo y compañero de labores en la Industria Vínica Patrias, Carlos Mozó, integrante del club a conocer el Barrio San Francisco.

SU HISTORIA
Héctor Rojas contaba que primeramente participó en los juegos de rayuela, en la casa de Luis Paredes en avenida España y posteriormente en 1959 en las reuniones en casa de don Jorge Leyton, avenida Manso de Velasco casi esquina de San Francisco, donde funcionaba el Club 21 de Mayo. Ese año, dijo, asumió como presidente de la institución, acompañado de Nelson Leyton, quien ya era el tesorero y Octavio Mozó como vicepresidente, desempeñándose en los otros cargos los otros hermanos Mozó y Manuel y Juan Neira.

LOGROS IMPORTANTES
Una gran aspiración de un club que desee hacerse grande y efectivo en el tiempo es la casa propia, una sede social donde pudieran reunirse en forma permanente y hacer planes de desarrollo deportivo. La aspiración comienza a hacerse realidad con la compra de una casa en la misma calle San Francisco, propiedad de la familia de Lindorfo Baeza, quien fuera el recordado alcalde que llevó adelante la plantación de las palmeras de la Plaza de Armas. Luego vino el logro más significativo del club, cuando se presentó la oportunidad de comprar un terreno de don Eugenio Vidal de casi cinco hectáreas en el sector de Rauquén, adquisición que ha dado vida al complejo deportivo que hoy la institución puede mostrar con verdadero orgullo a la comunidad. Fue esta una verdadera hazaña emprendida por Héctor Rojas como presidente, el tesorero Nelson Leyton y una gran cantidad de socios que se unieron  para lograr lo que muchas otras organizaciones deportivas hasta ahora no han podido cumplir, aún cuando antes no existían recursos que postular y solo se podía contar con el esfuerzo de socios y amigos del club.
Para su compra vinieron campeonatos particulares y otros beneficios que llevaron a la institución a cumplir el sueño de tantos años, un complejo deportivo de jerarquía. Don Héctor, recordaba la gran ayuda que recibieron de parte de los hermanos Suazo, Francisco Corta y Claudio Soler y que para levantar las graderías, se contó con el esfuerzo del socio José Cortés. Hoy el Club 21 de Mayo, seguramente en su sesión solemne, estará recordando a esta figura que entregó su vida y trabajo para engrandecer la institución que le cobijó cuando llegó a Curicó.