Abordan actualidad de emblemáticos proyectos

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Para el consejero Igor Villarreal, es importante que la comunidad esté informada respecto al proceso de adjudicación de los proyectos.

Consejero regional Igor Villareal. Hasta el 2026 tendrá que esperar la comunidad curicana por el término de emblemáticos proyectos, como el término del estadio La Granja, la reposición de la Escuela Balmaceda y la restauración de la sede Colegio de Profesores.

CURICÓ. Hasta el 2026 tendrá que esperar la comunidad curicana que proyectos icónicos para nuestra urbe, como el término del estadio La Granja, la reposición Escuela Balmaceda y la restauración sede Colegio de Profesores, estén listos. La información fue entregada por el consejero Igor Villarreal, quien reconoció que se ha generado bastante retraso en el proceso de licitación y adjudicación de las obras. “Ha existido mucha lentitud en el proceso administrativo. Esperamos que a fines de este año, se inicien las obras en algunos de los sectores donde se ejecutarán los proyectos”, expresó Villarreal, quien mencionó además que se espera que en el 2025 se instalen las primeras piedras en algunas de estas iniciativas. “Pero es altamente probable que ninguna de estas obras termine en el 2025 y la fecha de finalización sea el 2026. El proyecto del estadio La Granja es el único que presenta un mayor grado de avance”, puntualizó. En ese sentido, las obras de restauración del Colegio de Profesores debieran demorarse más, ya que esta sede forma parte del patrimonio local y, por lo tanto, deben respetarse ciertos lineamientos establecidos por los organismos competentes.

REGLAMENTO
Villarreal reconoció que esta lentitud en el proceso de adjudicación de las obras hace que el monto de las iniciativas aumente, generando incrementos en los presupuestos que debe aprobar el Gobierno Regional. “Esto hace que las iniciativas deban reevaluarse y repostularse, dilatando la puesta en marcha de estas”, aclaró el consejero regional, quien añadió que esto lleva a pensar en la necesidad de elaborar un reglamento, que establezca plazos para la corrección de observaciones que se les hacen a los proyectos. “Debieran buscarse las fórmulas que permitan que este proceso sea más expedito. Y en ese sentido, sería bueno definir plazos para la solución de las indicaciones y no seguir generando más observaciones”, concluyó.