Intensifican fiscalización a venta de carnes previo a Año Nuevo

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La seremi de Salud, Gloria Icaza, encabezó el procedimiento de fiscalización a la venta de carnes.

Controles. Durante este período se han realizado más de 60 fiscalizaciones, derivando en cinco sumarios por incumplimiento de condiciones, pero sin clausura de locales ni decomisos de productos.

TALCA. El cierre de año y bienvenida al próximo, suele ser sinónimo de celebración y también de mayor consumo de carne. Por lo mismo, en esta fecha la autoridad sanitaria intensifica los controles preventivos y fiscalizaciones en lugares de venta de estos productos, con el propósito de salvaguardar la salud de las personas. En el marco de esta festividad, funcionarios de la Seremi de Salud han realizado en la región más de 60 fiscalizaciones, arrojando como resultado cinco sumarios con observaciones por incumplimiento de condiciones de higiene, refrigeración y estado de las carnes, y con consiguientes multas. Tan solo en la jornada de ayer, la autoridad sanitaria volvió a realizar una fiscalización en locales céntricos de venta de carne en Talca, constatando el buen estado de los productos y también de los lugares de comercialización. “En estas fechas especiales aumenta el consumo de carne y nosotros intensificamos la fiscalización. Hacemos un llamado a las personas a tener cuidado y comprar carne en lugares autorizados”, dijo la seremi Gloria Icaza.
También llamó a la comunidad a estar alerta y denunciar cuando corresponda, incluso de manera anónima. Para ello, pueden ingresar a la página web del Minsal y seguir las indicaciones del apartado OIRS. Asimismo, lo pueden hacer presencialmente acudiendo hasta las oficinas de la Seremi de Salud, en calle 2 Sur #870, Talca. Hasta el cierre de esta edición no se tenía conocimiento de decomisos ni tampoco de la clausura de locales.

RECOMENDACIONES
Eso sí, al momento de comprar carnes, se hace necesario seguir ciertas recomendaciones. Siempre hacerlo en lugares permitidos por la autoridad sanitaria. No comprar carnes provenientes de faenas clandestinas o desconocidas, pueden portar enfermedades parasitarias infecciosas muy graves para la salud. La carnicería o lugar de venta, debe observarse limpia, aseada y libre de olores objetables. Obviamente, sin presencia de vectores como por ejemplo, moscas. En el supermercado, adquiera las carnes y perecibles al final de la compra, para una menor exposición a la temperatura ambiente. Además, la persona que atiende debe estar con su uniforme completo, como delantal, cofia, guantes y/o mascarilla, y los utensilios deben observarse limpios. Al momento de cocer o asar las carnes, ésta debe ser completa y hasta el centro de la porción. Las carnes cocinadas que no son consumidas deben ser refrigeradas para evitar crecimiento de bacterias que puedan causar enfermedades alimentarias.

¿EN QUÉ FIJARSE?
La carne a comprar debe estar exhibida en vitrinas refrigeradas, limpias y ser mantenidas a una temperatura entre 0 -7° C (carnes frescas). La carne envasada debe mantener el vacío (envase no inflado) y estar libre de exudado, conservar la temperatura de acuerdo con la indicación del fabricante. La carne debe ser firme, tener una superficie brillante, olor y color característico de la especie. Por ejemplo, la carne de vacuno rojo brillante y la carne de cerdo, rosa pálido. Debe tener una procedencia autorizada como mataderos o distribuidoras de carnes.