Molina: Preocupación por delincuencia y estado de camino hacia la cordillera

0
971
Dos son las principales preocupaciones dentro del gremio gastronómico y turístico de Molina: delincuencia y el estado de los caminos hacia la cordillera.

Habla presidente de la Asociación Gastronómica y Turismo. Recalcó que varios locatarios han sido víctimas de violencia en reiteradas ocasiones, tanto puestos de comida rápida como restaurantes.

MOLINA. En conversación con diario La Prensa, el presidente de la Asociación Gastronó-mica y Turismo de Molina, Robinson Saavedra Acevedo, manifestó que sus socios se encuentran vulnerables frente a la delincuencia que hay en la comuna. Además, el camino hacia el Parque Nacional Radal Siete Tazas sigue en malas condiciones, lo que puede perjudicar las ventas de los locatarios de la localidad.

SEGURIDAD
De acuerdo con Saavedra, los locatarios de Molina han sido víctimas de violencia en reiteradas ocasiones, tanto los puestos de comida rápida como los restaurantes. “Tengo el local que está en la esquina (frente al gimnasio), el local nuevo, tenemos una señora que vende comida rápida al frente de Construmart (…) ella ha sido víctima (de la delincuencia) dos veces. El local que es socio de nosotros es el Toro Loco, a ellos también le han entrado a robar en dos oportunidades y han tenido varios problemas con la gente”, dijo. Al ser consultado sobre la seguridad en la comuna, Robinson Saavedra cree que las instituciones pertinentes no logran responder a las necesidades que hay en la comuna. “Carabineros me da la impresión de que no da abasto a Molina, o hay pocos. Por ejemplo, controlan, pero de ahí se pierden. Después tenemos la Seguridad Ciudadana, que también en el día se dan unas pocas vueltas, pero después de las 18:00 de la tarde se pierden, no se ven, y tú llamas a Carabineros y te dicen espérese o simplemente no contestan”, señaló.

RADAL
Por otro lado, tras el sistema frontal, los caminos hacia el Parque Nacional Radal Siete Tazas se vieron fuertemente afectados. Ad portas a la temporada alta, tanto los locatarios del sector, como los del sector urbano de Molina, pueden verse perjudicados ante una posible baja del número de turistas. “(El camino) se cortó en varios lados y se hicieron arreglos, pero esos arreglos son solamente provisorios. No pueden subir con vehículos bajo, tienes que andar con un buen vehículo, no hay señalética y está medio peligroso. Ya ha habido accidentes y los comerciantes están preocupados porque a Molina, en el verano, llegan muchos visitantes y tenemos miedo de que nos bajen las ventas”, recalcó con evidente preocupación el presidente de la Asociación Gastronómica y Turismo de Molina.