Curicanos recordarán a deportistas que fallecieron en trágico accidente de Año Nuevo

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Jaime Verdugo Villalobos (Q.E.P.D), familiar de las víctimas y que inicio el proceso de instalación de placas recordatorias.

Conmemoración. El hecho ocurrió el 31 de diciembre de 1972, cuando los deportistas viajaban a un amistoso de fútbol, en la Región de O’Higgins.

CURICÓ. En contacto con diario La Prensa, el deportista y vecino del sector cerro Condell y Población Curicó, Jorge Verdugo, dio a conocer que este sábado la comunidad de ese barrio recordará a los deportistas fallecidos en un trágico accidente, que enlutó a la comunidad curicana hace 50 años.
Este sábado 31 de diciembre, recuerda Jorge Verdugo, miembro de una familia que también fue afectada por este trágico accidente, se ha programado una ceremonia litúrgica de recuerdo a realizarse a las 10:00 horas en el Cementerio Municipal de Curicó, donde están las sepulturas de los deportistas fallecidos en ese trágico accidente y a la cual asistirán familiares y amigos, invitándose además a los curicanos que deseen adherirse al dolor de un emblemático barrio curicano.
Manifestó nuestro informador, que el hecho que se recuerda ocurrió cuando el bus que conducía a la delegación de deportistas curicanos cayera al estero Huape, sector de Quinahue, Región del Libertador General O´Higgins, a sostener un encuentro amistoso con el Club Los Parrillitas.

RECUERDO DE LA PRENSA
El hecho ocurrió a las 13:10 horas del día 31 de diciembre de 1972, cuando una delegación de futbolistas del Club Cerro Condell, compuesta por vecinos del barrio y por algunos jóvenes que integraban el Club Carlos Condell, iban a sostener un encuentro amistoso en Santa Cruz como una forma de despedir el año.
La trágica noticia era publicada el día 2 de enero de 1972 (el 1 de enero no circulan los diarios) e informaba que el terrible accidente había ocurrido cuando el bus conducido por Carlos Retamal Farías, donde iba la delegación de curicanos, se había precipitado a un estero en el puente El Huape, sector Isla del Guindo, camino a Santa Cruz, dejando 31 personas fallecidas y 8 heridas, transformándose en la tragedia más dolorosa que se recuerde.
La llegada del Año Nuevo 1973 fue uno de lo más tristes de la historia curicana, los fallecidos fueron velados en la población Curicó y la sede del Club Carlos Condell y la misa fúnebre en el Estadio La Granja, seguida por miles de curicanos y deportistas de otras ciudades del país a través de la radio y difundida por los otros medios a nivel nacional.  

NÓMINA DE FALLECIDOS
El listado en su primera nómina de fallecidos fue el siguiente: Hugo Verdugo Villalobos, Julio del Carmen Navarro Valderrama, Enrique Cabello Duarte, Jorge Armando González, José González Díaz, Luis Antonio Venegas Barahona, Héctor Lagos Zagal, Roberto Villena Pereira, Nibaldo Villena Pereira, Sergio Villena Pereira, Ernesto Villena González, Luis Sánchez, Hugo Durán Zúñiga, Luis Jiménez Ávila, Eduardo Gutiérrez, Luis Hernán Sepúlveda, Raúl Alcántara, Rafael Fernando Jáuregui, Juan Arenas Fuentes, Ismael Torres Araya, Hugo Macaya Pérez, Isaac Cáceres Navarro, René Venegas Moreira, Emilio Gutiérrez, Carlos Verdugo, Luis Pérez y Jorge Toledo. Luego se rescataron los cuerpos de los desaparecido Víctor Reyes Cabello, de 17 años, Oscar Toledo Westen, de 22 años, Carlos Retamal Cornejo, de 9 años, hijo del chofer del bus y Manuel Espinoza Aravena, de 23 años, presidente del Club Deportivo Cerro Condell.
También destaca La Prensa que los únicos que se salvaron fueron el conductor Carlos Retamal Farías, Pedro Rodríguez Olivares, Segundo Villena Pereira, Leandro Rojas Hernández, Francisco González Díaz, Juan Morales Olave, Antonio Enrique Cabello Reyes y Carlos Enrique Durán Díaz.
Los sobrevivientes, señala el parte policial, lograron salir del interior de la máquina rompiendo vidrios y a través de la escotilla ubicada en el techo del bus y como causa del accidente, se informa que se produjo una falla en el sistema de frenos de la máquina.
Con motivo de los 50 años de esta tragedia los familiares y amigos de los deportistas del trágico acontecimiento, confeccionaron un programa de conmemoración que se inició visitando el lugar donde se habían instalado placas recordatorias en lugar del suceso, acción que había gestionado Jaime Verdugo Villalobos, familiar de algunos de los fallecidos, para luego seguir este año con un encuentro amistoso de fútbol con el Club Deportivo Caupolicán de Quinahue y culminando este sábado con la liturgia en el Cementerio Municipal.