Epidemióloga propone que Gobierno entrante restrinja aún más los aforos en lugares cerrados

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Para la experta, es necesario profundizar más en los aforos relacionados a lugares cerrados, como centros comerciales, gimnasios y supermercados.

Medida. La directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Talca, Érika Retamal, sostiene que ello debería aplicarse, por ejemplo, en supermercados, gimnasios y centros comerciales.

TALCA.  A dos años de la llegada de la pandemia, es el momento de hacer un balance de lo bien o mal que se ha hecho en el manejo sanitario.
La epidemióloga y directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Talca, Érika Retamal, destaca varios aspectos que, a su juicio, han sido positivos, pero también tiene una mirada crítica en otros.

¿Qué lecciones podemos sacar, a dos años de la pandemia?
“Creo que hay varias lecciones que son valiosas. Una de ellas es la determinación social de la enfermedad, en donde los sectores de menores ingresos y trabajos más precarios, tuvieron mayor riesgo de enfermedad por Covid-19. Cómo las determinaciones de las personas, nacen, crecen, trabajan, estudian, impactan directamente sobre la salud y son fuentes de inequidades.
También podemos visualizar (una lección), en el sistema centralizado de camas que hubo, en la distribución gratuita de vacunas, los operativos BAC (Búsqueda Activa de Casos), que facilitaron el acceso a todas las personas, sin barreras económicas, geográficas; entonces, refuerza el dictamen de la Organización Mundial de la Salud y de la OPS (Organización Panamericana de la Salud), de la necesidad de reforzar el derecho a la salud universal. Entonces, deberíamos estar pensando en un sistema único de salud.
También, hemos aprendido la importancia de la Salud Primaria. Al comienzo, el manejo de la pandemia fue muy centrado en los hospitales, los ventiladores mecánicos, pero después vimos que había que hacer búsqueda activa, trazabilidad.
Otro factor importante, es cómo comunicamos el riesgo. Muchos no la conocían. Entonces, otro aprendizaje es la importancia de cómo se comunica a la población las medidas de autocuidado”.

¿Qué se ha hecho bien y mal para enfrentar esta crisis sanitaria?
“Uno de los aspectos importantes, fue la pronta instalación del testeo (PCR). De un comienzo tuvo un precio fijo y no se podía lucrar con él, era de acceso gratuito para los pacientes Fonasa que asistían a los establecimientos públicos. La gran cantidad de exámenes que se ha hecho, demuestra la gran fortaleza del testeo que tenemos, aunque se ha reconocido muy poco el trabajo de los laboratorios, tecnológicos médicos, paramédicos; entonces, creo que eso se vio muy bien manejado y reforzado.
También, el acceso a diferentes tipos de vacunas que ha habido en el país. Fue una negociación exitosa, desde el punto de vista de lo que hemos hecho”.

¿Qué no se ha hecho bien?
“Creo que el comienzo de la pandemia fue muy errático, muy orientado al hospital, a las camas UCI, pero no a medidas de prevención, a fortalecer las determinantes sociales estructurales que era un hecho iban a afectar a la población más desposeída, de menores ingresos, que vive en hacinamiento, que no tiene agua potable; no se consideró que la pandemia iba a exacerbar la inequidad en salud. Recuerdo al inicio de la pandemia, comentarios de autoridades sanitarias que no sabían que personas vivían así (hacinadas); entonces, ese fue un problema.
Otro aspecto importante, es que siempre los mensajes siempre eran equívocos o erráticos y llamaban a confusión a la población. No olvidemos la “nueva normalidad”, aplanemos la curva y una serie de frases desafortunadas de autoridades, que llevaban a la población a tomar decisiones equivocadas”.

A esta altura, ¿Podemos decir que lo peor ya pasó?
“Es fundamental que en este momento tenemos suficiente evidencia en varios aspectos. Tenemos la certeza de que existe la transmisión (del virus) por aerosoles, que era uno de los conflictos al inicio de la pandemia, y que hay mayor riesgo en lugares cerrados. Entonces, nos va a pillar más fortalecidos para seguir insistiendo en las medidas de autocuidado que ya conocemos.
Y creo que, si algo nos ha enseñado la pandemia, es la flexibilidad. No podemos decir que la pandemia se acabó, no se puede terminar por decreto y tenemos que esperar qué pasa. Siempre existe la posibilidad de nuevas variantes y no sabemos cómo se van a comportar”.

NUEVAS AUTORIDADES
Considerando que el viernes asumen nuevas autoridades, ¿Deberían mantener las actuales medidas o hacer cambios?
“Espero que el nuevo Gobierno tome otras consideraciones y haga una reestructuración del plan Paso a Paso y evalúe algunas decisiones que se han tomado, por ejemplo, del desmantelamiento de la trazabilidad. Entonces, esperemos que la nueva autoridad tenga esta visión de cómo las condiciones sociales de las personas afectan en cómo toman y viven la pandemia. Por ejemplo, en los colegios, en cuántos de ellos están dando mascarillas a sus alumnos, porque no todas las familias van a tener acceso a comprar la KN-95, la más efectiva para evitar el contagio. Entonces, esperemos que se consideren esos aspectos sociales de la salud”.

Cuando usted menciona hacer cambios en el plan Paso a Paso, ¿Se refiere volver a las cuarentenas, por ejemplo?
“No, creo que en estos momentos no hay que volver a las cuarentenas, pero sí considerar los aforos en los lugares cerrados”.