Aguas lluvias vuelven a entrar a casas del sector La Marquesa 2

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Problema sin solución. Se trata de viviendas que están en una zona “más baja” respecto a los inmuebles de los alrededores. En tal contexto, las características que tuvo el sistema frontal de la semana en curso, transformaron al pasaje 1 en una verdadera “gran piscina”.

CURICÓ. Un problema sin solución es el que sigue enfrentando una veintena de familias del pasaje 1 del sector La Marquesa 2, que, como en tantas jornadas anteriores, sufrieron en carne propia las consecuencias derivadas de las intensas precipitaciones, en este caso, del jueves recién pasado.

Diario La Prensa se trasladó hasta dicho sector, conversando con algunos de los vecinos directamente afectados. Corresponden, señalan, a casas que están en una zona “más baja” respecto a las viviendas de los alrededores, por lo que cuando se presenta una lluvia como la de la presente semana, las aguas lluvias “convergen” desde distintos puntos justo en aquel pasaje (que es cerrado), el que se transforma en una verdadera “gran piscina”. Por desgracia, es tanta la cantidad de agua que allí va a parar, que termina por ingresar a las propias casas, con las consecuencias que aquello podría generar.

PRIMER TESTIMONIO

Griselda Valenzuela, quien reside en el pasaje 1, nos cuenta que se trata de un problema que se sigue reiterando desde hace más de tres décadas, incluso a pesar de que hace algunos años atrás se hizo un colector, el cual claramente no da abasto.

“El agua viene desde todos lados y converge acá”, nos indica de entrada. “Hemos hablado con todos los alcaldes que han pasado, no nos ha quedado ninguno. Cuando estamos con el agua al cuello nos traen sacos de arena, pero el agua pasa los sacos de arena”, acota.

Dicha vecina nos invitó a ingresar a su casa, por lo que nos percatamos que algunos electrodomésticos e incluso camas están en altura, esto para evitar daños mayores. Todo lo demás a proteger simplemente, fue a parar al segundo piso.

Por desgracia, en su caso personal, tener que enfrentar un episodio de tales características, tuvo consecuencias en sus cuerdas vocales, lo que podría agravarse aún más, tal como en oportunidades anteriores. “Me quedé ronca, porque anduve a pies pelado. Yo más encima tengo una condición, soy EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica). Si me enfermo, puedo llegar al hospital”, recalcó.

Por último, viendo los pronósticos que dan cuenta que la próxima semana volverá a llover “durante varios días”, el temor de que vuelva a ocurrir un nuevo anegamiento sigue muy latente.

ANGUSTIA

Otro testimonio que logramos recabar es el de la vecina Juana Soto. “Yo vivo hace más de 30 años acá. Comienza a llover y nos comenzamos a enfermar de los nervios, porque comienza la angustia de que se nos va a llenar de agua la casa. Esto se inunda de un momento a otro, nosotros quedamos atrapados acá, atrapados en nuestras propias casas, a veces sacan gente en bote, sobre todo desde el fondo del pasaje”, dijo. “No hemos conseguido tener una solución a esto, por más que nosotros lo hemos solicitado. Incluso se hizo un colector, pero no ha sido una solución, no da abasto para el agua. Todas las aguas de los pasajes de allá (apunta hacia el oriente) vienen a dar a este pasaje, porque es el pasaje más bajo que hay. Ojalá las autoridades vean alguna manera de arreglar esto”, cerró.