Estudio revela baja participación laboral femenina en el rubro de la construcción

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Conclusiones. Sería motivado por baja demanda de mujeres para trabajar en obra, barreras culturales, falta de capacitación hasta bajo interés por postular.

TALCA. La mano de obra femenina no supera el 15% en el rubro de la construcción en el Maule, según  conclusiones del estudio realizado por el Observatorio Laboral-Sence-UCM, en conjunto con la Cámara Chilena de la Construcción Talca y apoyo del Sernameg.

De acuerdo con el sondeo, las razones que explican la escasa participación laboral femenina son variadas y van desde baja demanda de mujeres para trabajar en obra, barreras culturales, falta de capacitación de las mujeres hasta bajo interés de las mujeres por postular.

Lo anterior se produce pese a la convicción de la Cámara de que las mujeres son un aporte real al rubro, en obra o en administración, “dadas sus cualidades de responsabilidad, prolijidad en las labores y organización”, según afirmó María Ignacia Cepeda, presidenta del Grupo de Trabajo Mujeres de la CChC.

DISCRIMINACIÓN

Para algunas mujeres consultadas, existe cierta discriminación respecto de sus competencias para el puesto, tanto de parte de sus compañeros de trabajo como a nivel de jefatura. La indagación evidenció que las mujeres necesitan demostrar que son tan capaces como los hombres, en oficios como carpintería y ceramista, y profesiones como prevención de riesgo e ingeniería en construcción. No obstante, las mujeres también manifiestan que su ingreso a la construcción, a veces fue facilitado por un dato o invitación de un hombre.

OTROS FACTORES

El estudio estableció también que la dificultad para conciliar trabajo y familia surge como otra barrera que aleja a las mujeres de esta área de trabajo, por la exigencia de jornadas extensas, incompatibles con el cuidado de los hijos. A veces, la opinión de la pareja, contraria al ingreso de la mujer a la construcción, también añade una limitante.

En otro aspecto, la investigación precisa que las mujeres que ingresan al rubro prefieren realizar labores de aseo o administrativas, y que las postulaciones son bajas cuando se trata de labores en faenas de construcción. Eso también explicaría su bajo interés por aprender los oficios más solicitados por el sector, como estructuras metálicas, carpintería, albañilería o electricidad.

Claudio Vásquez Wiedeman, analista del OLM a cargo del estudio, señaló que “para muchas mujeres que trabajan en obras, el paso natural fue a través de tareas relativas al aseo y luego posteriormente, las que se atrevieron, lograron insertarse en ocupaciones relativas a la construcción misma, especialmente en terminaciones finas, donde se requiere pulcritud”.

ACCIONES

Respecto a acciones efectivas para aumentar la dotación de mujeres en las empresas constructoras, Cepeda recordó que como Cámara iniciaron hace dos años el Grupo de Trabajo de Mujeres, que se ocupa de tres ejes, mujer en obra, mujer en alta dirección y el desarrollo femenino a nivel gremial.

Las cifras que arrojó el estudio, por otro lado, son reveladoras de la realidad maulina. El promedio de mujeres en empresas de distinto tamaño no supera el 15%, cuando a nivel nacional es de 17%. Por otro lado, mientras más grande la empresa, menos presencia femenina se observa, comparado proporcionalmente con empresas medianas y pequeñas.

OPORTUNIDADES

El Observatorio también buscó precisar oportunidades y competencias laborales deseables para insertarse en él. De esta manera, la investigación reveló que las empresas advierten un déficit de trabajadores, y que es deseable que tanto hombres como mujeres puedan insertarse en el rubro. En específico, los oficios de mayor representación entre las mujeres consultadas en el estudio, están las terminaciones en general, la instalación de cerámica, alfombra y piso flotante, y gasfitería y electricidad.

En palabras de Irma Carrasco Tapia, directora del Observatorio Laboral, resulta importante reducir las brechas laborales hombre-mujer en la construcción y capacitar a las mujeres con especializaciones que les permitan ganar experiencia.

Al respecto, la directora regional del Sence, Alejandra Harrison, reiteró el compromiso que existe en potenciar la capacitación en oficios para mujeres, pues sobre todo en la región, por un tema cultural, cuesta que ellas accedan fácilmente e incursionen en el área de la construcción.