En la ceremonia, además, se llevó a cabo el juramento de los abogados integrantes.
POR LEONARDO PAREDES ZAPATA
FOTOS EDUARDO CORVALÁN MUÑOZ
TALCA. En una solemne ceremonia llevada a cabo en el salón principal de la Corte de Apelaciones de la capital regional se celebró el cambio de mando de la presidencia y, además, Moisés Muñoz, quien dejó el cargo para dar paso a Carlos Carrillo, lideró la cuenta pública en la que se recopilaron las principales actividades e intervenciones que desarrolló la institución durante su periodo en el puesto.
Al comienzo, los abogados y abogadas integrantes llevaron a cabo el juramento que al terminar los ratifica como miembros de la corte. Entre medio de los “si, juro”, caían los emocionados aplausos de los visitantes que con orgullo presenciaron a los nuevos partícipes del organismo sumándose oficialmente al mismo.
Al momento de la cuenta pública, el presidente saliente, Moisés Muñoz, se refirió a modo de autoevaluación sobre el desempeño de la institución durante el periodo de ocupación de su cargo. “Creo que lo que señalé en mi primer discurso en febrero del 2025 se cumplió en la medida de lo posible. Sin embargo, la administración de la justicia es un trabajo tremendamente dinámico, por lo que hay que estar siempre atento para enfrentar los desafíos que vendrán mañana, pasado mañana y los próximos meses. No es una tarea que se acabe hoy, sino que es un relevo y no me cabe duda que el nuevo presidente lo hará de buena forma”, señaló.
Entre los números expuestos, se advirtió de un aumento en el ingreso de causas. Ante esto, el presidente saliente diagnosticó la demora en la resolución como uno de los grandes desafíos del país. “Yo no quedo satisfecho con las cifras favorables, sino que quedo preocupado con las circunstancias desfavorables porque en definitiva nosotros somos referentes de la opinión pública y es eso lo que nos está juzgando permanentemente. Cuando la justicia se prolonga demasiado en el tiempo, por lo que sea, se torna injusta y ahí es donde tenemos un desafío como país”, agregó Muñoz.
NUEVO PRESIDENTE
Para Carlos Carrillo, encargado de llevar la presidencia de la Corte de Apelaciones tras el cambio de mando, las metas de su administración son claras. “Superar los cuestionamientos y la crisis actual del poder judicial, porque hay que reconocerlo como tal. En el cumplimiento de los requisitos de la probidad, no hemos sido especialmente felices”, puntualizó a modo de diagnóstico actual y fijando objetivos para revertir la situación durante el año fiscal 2026.
Carlos Carrillo ya había ocupado el cargo de presidente de la Corte de Apelaciones durante el 2016. Al respecto de su pasada administración, caracterizada por la cercanía a la comunidad, la autoridad confía en sostener la línea durante este segundo periodo a 10 años del primero. “Vamos a seguir con la misma temática, creo que es importante que el poder judicial salga a la calle, salga a explicar cuál es su rol, cuáles son sus virtudes y también sus desventajas y, por supuesto, intentar validar y cumplir con todos los requisitos que significan actuar leal y honesto por parte de todos los funcionarios”, detalló.



