Pareja de adultos mayores de constitución Que viven en talca llevan 78 años de casados

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Se trata de Hilda Letelier y de Gilberto Becerra, que actualmente residen en la Población León XIII de la capital regional, quienes lucharon por defender su relación y lograron formar una gran familia, gracias al esfuerzo de ambos.

POR MARÍA FRANCISCA GARCÍA BASCUÑÁN
FOTOS EDUARDO CORVALÁN MUÑOZ

TALCA. Hilda Letelier, de 95 años y Gilberto Guerra, de 97, tienen una historia de amor llena de esfuerzo y toda una vida acompañándose, porque ya llevan casados 78 años y ambos reconocen que se aman más que en aquel día que se casaron que fue el 12 de enero del año 48 y si bien su convivencia ha tenido altos y bajos, han vivido juntos por muchos años y formaron una hermosa familia.

Si bien ellos tuvieron 8 hijos, dos de ellos fallecieron, una de ellas a temprana edad y otro recientemente, en la pandemia por Covid, así que hoy tienen con vida a 6 de ellos, 5 mujeres y un hombre.

Hilda relata que “yo me dediqué a criar a mis hijos. Sabía un poquito de moda y le hacía la ropa a mis hijos. Me acostaba después a las 2 de la mañana Y después al otro día me levantaba antes de las 7 a prepararle el desayuno a ‘mi viejo’”.

Por su parte, Gilberto dice que “yo trabajaba en construcción, además del correo y el telégrafo, donde estuve como 14 años”.

CÓMO SE CONOCIERON

Con algo de timidez y picardía relataron parte de su historia y cómo se conocieron.

Él cuenta que “me fui al norte con mi padre, que nos mandó a buscar y estuve 10 años allá con él, pero en el 47, volvimos acá a Constitución, porque yo soy de allá al igual que ella. Ósea, ambos somos de allá”.

En esa historia, Hilda interviene y señala que “cuando llegaron allá a Constitución (él con su familia) …fueron a ver a mi papá, que era carabinero en ese tiempo y los llevó a la casa. Se fueron a dormir allá. Ahí nos conocimos. La verdad es que somos primos y no nos conocíamos”.

En relación al matrimonio, ella manifiesta que “las bodas de nosotros fueron muy sencillas, porque yo tenía madrastra, debido a que mi mamá murió cuando yo tenía 3 años de Tuberculosis, entonces me quedé yo con mi hermano. Ella siempre me manejaba a mí. Yo le hacía muchas cosas que ella quería que yo hiciera y cuando supo que me iba a casar, le pareció mal porque yo tenía 15 o 16 años, así que cuando nos casamos, estuvieron en la fiesta, los papás y hermanos de él, nadie más. Estuve varios meses ahí con sus papás y luego le salió un trabajo. Ahí mi papá nos pasó una casa, pero después un amigo se lo trajo para acá a Talca a trabajar en el correo y telégrafo. Desde esa fecha, nosotros estamos aquí y entre los dos empezamos a formar todo. Construimos una familia y les dimos la educación a todos. La mayoría son universitarios”.

Asimismo, Gilberto menciona que una vez, al papá de su señora, le dijeron que su hija andaba con alguien de la mano, pero ella no quiso reconocerlo. Con el tiempo preguntó si los primos podían casarse y le dijeron que si era posible, así que se casaron.

EN LA ACTUALIDAD

Con respecto de cómo se encuentran hoy, Hilda emocionada, casi con lágrimas recalca que “nosotros le damos gracias al Señor, porque nos está dando una vejez hermosa. Con nuestros hijos y nuestros nietos. Agradezco a mi hija mayor, que desde que nació está al lado de nosotros. Ella es soltera y ha dado todo por nosotros, porque ella también me ayudó a criar a los hermanos. Seguimos adelante. Pasamos por altos y bajos, pero ahora estamos disfrutando”.

Esta bella pareja que tiene varios nietos e incluso bisnietos, cuando cumplió las bodas de oro, que son los 50 años de matrimonio, que hoy superan con creces, obtuvo un hermoso regalo por parte de sus hijos, que fue un viaje a Estados Unidos, del cual ella guarda bellos recuerdos.

Finalmente, respecto de qué consejo le daría a las parejas jóvenes que recién comienzan en una relación, ella plantea que “lo único que les pido, es que tengan un buen matrimonio, que se quieran, se comprendan, se acompañen y se lleven bien”.