Licantén y Molina: los destinos que lideran el turismo veraniego en la Provincia de Curicó

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Las comunas ofrecen playas, parques naturales y patrimonio cultural que atraen turismo nacional e internacional durante la temporada veraniega.

POR EMILIA ORÓSTICA

MOLINA/LICANTÉN.  En la Provincia de Curicó se consolidan cada verano como uno de los referentes turísticos más importantes de la Región del Maule, atrayendo a miles de visitantes que buscan combinar playa, naturaleza, patrimonio cultural y descanso. Comunas como Licantén y Molina concentran una variada oferta de atractivos naturales y servicios turísticos, posicionándose como destinos clave para el turismo familiar y de conexión con la identidad local.

COSTA

Licantén se ha vuelto un destino turístico integral en la costa curicana, combinando naturaleza, patrimonio y servicios para recibir visitantes durante todo el año. Sus atractivos paisajísticos, balnearios tradicionales y oferta de alojamiento convierten a la comuna en una alternativa ideal para quienes buscan descanso, contacto con la cultura local y experiencias ligadas al mar. En temporada de verano un aproximado de 199 mil personas que visitan la comuna para pasar el día o alojarse por unos días, aprovechando el clima y los atractivos turísticos.

ATRACTIVOS

Licantén se posiciona como uno de los destinos más atractivos de la Región del Maule gracias a la mezcla entre vida rural, paisajes fluviales y su borde costero.

La comuna combina el entorno campestre con la ribera del río Mataquito y balnearios emblemáticos como Iloca, Duao y La Pesca, ofreciendo un espacio ideal para el descanso, playas, gastronomía marina, pesca y tradiciones locales que la convierten en un foco turístico clave de la provincia de Curicó.

A pocos kilómetros al norte de Iloca se ubica Duao, la segunda caleta de pescadores artesanales más grande del país y principal balneario de la provincia, con una extensa franja de arena, apta para caminatas, cabalgatas y jornadas de relajo. El litoral está marcado por la influencia de la desembocadura del río Mataquito.

Entre sus hitos destacan el Mirador El Peñón, formación rocosa que da la bienvenida a la costa curicana; la localidad de Lora, de origen indígena cristianizado a mediados del siglo XVI; y el Mirador y Centro Cultural Pablo de Rokha, ubicado a tres kilómetros de Licantén por la ruta J-60, reconocido como punto panorámico y espacio cultural para visitantes.

La comuna también cuenta con una amplia disponibilidad de cabañas y hostales para alojamiento, con alternativas que se adaptan a distintos presupuestos y estilos de viaje.

MOLINA

Es una zona que combina un valioso patrimonio cultural con algunos de los paisajes naturales más emblemáticos de la Región del Maule, conformando un destino que une historia, naturaleza y servicios turísticos. Con parques de gran riqueza escénica, el sector ofrece experiencias para visitantes interesados en el trekking, el descanso y el contacto directo con entornos protegidos. En temporada de verano hay un aproximado de 40 mil personas que visitan la comuna para pasar el día o alojarse por unos días, aprovechando los atractivos turísticos.

ATRACTIVOS CULTURALES Y NATURALES

Dentro de los atractivos culturales esta la Iglesia Nuestra Señora del Tránsito de Molina, ubicada a 18,5 kilómetros al sur de Curicó, está ligada al origen histórico de la comuna, cuyo desarrollo se remonta al antiguo pueblo indígena de Lontué y a la organización colonial del Valle Central.

El lugar principal es Las Siete Tazas, conjunto de pozas naturales esculpidas durante siglos por el río Claro sobre roca basáltica, junto al Salto de la Leona, una cascada de 25 metros accesible mediante un sendero de excursión de 1.200 metros. Ambos sectores cuentan con miradores y áreas aptas para el baño en temporada estival, además de un sendero interpretativo inclusivo para personas mayores y con discapacidad.

Otro punto típico es el Salto El Velo de la Novia, una cascada de aproximadamente 60 metros que genera una neblina permanente y puede apreciarse desde un mirador ubicado a un costado del camino principal.

Más al interior del parque se encuentra el Cajón El Bolsón, una llanura entre montañas dominada por la formación rocosa conocida como el Colmillo del Diablo, con senderos de trekking, acceso a caballo y refugios de montaña. A ello se suma el Valle del Indio, donde nace el río Claro y es posible observar fauna silvestre, formaciones de ñirre, aleros rocosos y cascadas como el Salto del Indio.

El sector Parque Inglés es considerado la puerta de entrada al parque y uno de los puntos con mayor infraestructura para visitantes. Allí se concentran servicios básicos, zonas de picnic y accesos a varios senderos, lo que lo convierte en un lugar estratégico para iniciar recorridos y excursiones. Su entorno boscoso y la cercanía al río lo transforman además en un espacio muy valorado para el descanso familiar y actividades recreativas al aire libre.

ALOJAMIENTO

En el parque y sus cercanías, los visitantes disponen de distintas opciones para hospedarse. Entre las alternativas más accesibles destacan los campings ubicados a orillas del río en Radal, mientras que el sector Parque Inglés cuenta con áreas más simples y extensas, ideales para quienes buscan una experiencia más cercana a la naturaleza. También hay cabañas de fácil acceso, orientadas a familias y a turistas que priorizan mayor confort.