Organizan evento cultural inspirado en la figura del músico argentino Gustavo Cerati

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El Lago Vichuquén fue uno de los lugares preferidos del músico.

“Lago en el Cielo” es el nombre de la actividad que une música, documental y paisaje, junto al Lago Vichuquén, lugar donde el artista solía pasar sus vacaciones junto a su familia.

POR CARLOS ARIAS MORA

VICHUQUÉN. Es de público conocimiento el vínculo que tuvo el músico argentino Gustavo Cerati con el Lago Vichuquén. Junto con quien fue su esposa, la exmodelo Cecilia Amenábar, tuvieron una casa al borde del citado lago. A dicho punto del Maule llegaba en avioneta, la cual tomaba en el aeródromo de Tobalaba. Allí transcurrían sus vacaciones en familia, incluso después del divorcio con la madre de sus hijos, Lisa y Benito.

INSPIRACIÓN

En tal contexto, la Munici-palidad de Vichuquén organizó un evento cultural inspirado precisamente en la figura de Gustavo Cerati, estrella de la música latinoamericana, que sobre todo durante la década de 90, en época estival fue “un vecino más”.

“Lago en el Cielo” es el nombre de la actividad que une música, documental y paisaje, transformando la cultura en un espacio de encuentro, memoria y emoción compartida.

La cita es mañana viernes 30 de enero, desde las 19:00 horas en la Playa Paula. El encuentro contempla música en vivo y la exhibición del documental “Un Hombre Alado”. Además tiene como objetivo reactivar la economía local del sector, golpeado por las vigentes restricciones al lago, apoyando a emprendedores, servicios turísticos y comercio local, en una jornada abierta a vecinos y visitantes. Se estima que varias canciones de Gustavo Cerati nacieron en aquellos momentos que estuvo en Vichuquén. A modo de “calentar motores”, la organización generó una playlist a través de la plataforma Spotify.

MINI CONCIERTO

En redes sociales circula una historia que da cuenta de una de las tantas veces que el artista estuvo presente en Vichuquén. “Gustavo veraneó como 10 años de vecino nuestro y un día nos dio un mini concierto privado usando mi primera guitarra eléctrica, una Santana para principiantes. Yo tenía 12 años y varias veces le pedimos que toque, pero no quería, hasta que un día nosotros estábamos tocando en el muelle, le pedimos como siempre que tocara y esta vez aceptó, se instaló y tocó como 10 canciones que le pedimos, éramos chicos y elegimos las más conocidas como De Música Ligera, Té para Tres, entre otras. La foto pertenece a nuestro álbum familiar”, señala el relato, el cual cuenta con un registro fotográfico.