
TALCA. Después de dos décadas, el rugido rojinegro volverá a escucharse más allá de las fronteras, luego que esta noche el Estadio Fiscal Iván Azócar Bernales sea el escenario de una noche especial para Rangers, que marcará su regreso al fútbol internacional en un evento cargado de emoción, memoria e ilusión.
La denominada “Noche Rojinegra Internacional” no será solo un partido: será una celebración. Desde las 18:00 horas, el recinto fiscal abrirá sus puertas para dar paso a una jornada pensada para toda la familia, con animación, sorpresas y un ambiente festivo.
El punto alto llegará a las 20:00 horas, cuando Rangers salte a la cancha para enfrentar a Deportivo Maipú de Mendoza, en el marco de la Copa Mayorista 21, un certamen amistoso que busca estrechar lazos deportivos y ofrecer un espectáculo de alto nivel al público talquino. Será el reencuentro del club con el plano internacional, una postal que la hinchada rojinegra no veía desde hace 20 años.
Más allá del resultado, el encuentro representa mucho más que un amistoso de pretemporada. Es una señal clara de identidad, un homenaje a la historia internacional del club y una oportunidad para que el actual plantel mida fuerzas, sume rodaje y siga consolidando su proyecto deportivo ante un rival extranjero competitivo.
El técnico Erwin Durán, señaló en la semana que este partido reviste especial importancia en términos de ir consolidando el rodaje futbolístico en vísperas del debut por Copa Chile ante Curicó Unido y frente a Antofagasta, por la Liga del Ascenso.
La noche promete emociones, recuerdos y un mensaje claro: Rangers quiere volver a ser protagonista, dentro y fuera de la cancha. Y Talca, una vez más, será testigo de ese anhelo.
EL RIVAL
El club Deportivo Maipú se fundó el 16 de diciembre de 1927, luego de concretarse la fusión entre Sportivo Maipú, dedicado al fútbol y Pedal Club Maipú, con mucha fuerza en la actividad ciclística. Enclavado en una zona netamente bodeguera, dentro del corazón de la ciudad mendocina de Maipú, distante a 14 kilómetros al sur de capital de la provincia.
Por el diseño de su camiseta titular, roja con una banda cruzada blanca, al Club Deportivo Maipú le dicen Cruzado, sin embargo, en los últimos años el apodo más difundido es el de “Botelleros”, cuyo origen data de 1986, cuando el presidente de ese entonces, Juan Carlos Andrada organizó una masiva recolección de botellas de vidrio a fin de venderlas y recaudar fondos para afrontar el presupuesto de la primera temporada en la Primera B Nacional.



