José Luis Fernández Urcelay: “Rangers es de su gente y nuestro deber es al lugar que su historia merece”

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Con una extensa trayectoria ligada a la institución, desde lo dirigencial hasta lo emocional y familiar José Luis Fernández ha asumido uno de los desafíos más importantes en su vida deportiva.

El nuevo copropietario rojinegro habla del peso de su apellido, la relación histórica con PF y el desafío de liderar un proyecto que combine gestión moderna, identidad y cercanía con la comunidad.

Gobernanza compartida, patrimonio, fútbol formativo y ascenso: la hoja de ruta con la que Rangers busca consolidarse institucionalmente y volver a ser protagonista del fútbol chileno.

TEXTO HÉCTOR ORELLANA Abaca
FOTOS PATRICIO ARIAS / RANGERS

José Luis Fernández Urcelay asumió un nuevo rol en la historia de Rangers de Talca, esta vez como copropietario del club y protagonista en su conducción estratégica. Con una extensa trayectoria ligada a la institución -desde lo dirigencial hasta lo emocional y familiar- hoy enfrenta el desafío de consolidar un proyecto deportivo, institucional y social que devuelva al club al lugar que su historia demanda. En esta entrevista, aborda el peso de su apellido, su vínculo con PF, su relación de toda la vida con Rangers y la visión de futuro que busca construir junto a la nueva administración.

¿José Luis, usted es heredero de la marca histórica PF y hoy asume un rol protagónico en la propiedad de Rangers. ¿Qué peso emocional y qué responsabilidad implica este momento?

“Lo primero que quiero aclarar es algo que se ha dicho erróneamente en muchos espacios: PF no es dueño de Rangers. Yo soy accionista de PF, y mi hermano asumió la enorme responsabilidad de presidir la empresa tras el fallecimiento de nuestro tío Arturo Fernández, hermano de mi padre. Dicho eso, para mí este momento es muy emocionante porque se cruzan dos instituciones profundamente ligadas a Talca. Rangers y PF mantienen una relación ininterrumpida de más de 50 años, que se cumplirán oficialmente el próximo año, lo que constituye un récord en el fútbol chileno en términos de vínculo institucional y marketing. Hace poco extendimos ese acuerdo hasta 2031, reafirmando una relación histórica, sólida y muy valiosa para ambas partes. Pero mi vínculo con Rangers no pasa solo por la familia Fernández. También está profundamente marcado por mi lado materno, los Urcelay. Muchos creen que estoy en Rangers solo por los Fernández, pero la pasión por el club viene también de mis primos Alejandro y Ricardo, y de mis tíos vinculados a la familia Urcelay. Rangers es parte de nuestra historia familiar y de nuestra vida”.

Su relación con Rangers no es reciente. ¿Cómo ha sido ese recorrido personal y dirigencial?

“Mi historia con Rangers tiene muchos capítulos. Comencé como delegado y luego como director cuando estudiaba Periodismo en la Universidad Católica, apoyando a dirigentes como: Fernando Jiménez, Roberto Becerra, Alejandro Parot y Ricardo Cruz.

En 2007 fui vicepresidente, con Elías Vistoso como presidente. Fue un año clave: el club estaba quebrado producto de malas decisiones anteriores, pero logramos ascender a Primera División tras vencer a Curicó Unido con un estadio lleno en Talca. Ese ascenso fue muy significativo para la ciudad.

En 2010 volví a apoyar en uno de los momentos más críticos del club, aportando recursos para evitar la desaparición de la institución junto a Arnoldo Sánchez, Roberto Becerra y Alejandro Parot. Intenté comprar Rangers en ese periodo, pero no se pudo. Son procesos difíciles y errores que se asumen. Posteriormente, el club fue adquirido por los Pini en condiciones complejas, aunque ese proceso permitió cierta estabilidad.

Entre 2014 y 2015 regresé a la dirigencia junto a Alejandro Parot, durante la presidencia de Jorge Yunge. En ese periodo se concretaron hitos importantes, como la compra del complejo deportivo -la actual fortaleza del club- y el homenaje al histórico plantel de 1983. Hubo decisiones buenas y otras no tanto, pero siempre con la convicción de aportar.

Hoy vivo una nueva etapa, ya como propietario del 25% del club y del 50% junto a Fabián Jaque. Al igual que en mi caso con PF, no es una empresa la dueña, sino la persona. Fabián es un dirigente comprometido con el deporte, la cultura, el mundo social y con un apoyo permanente al fútbol amateur”.

¿Qué significa para usted esta nueva etapa en Rangers, ya desde la propiedad?

“Implica una enorme responsabilidad. Mucha gestión diaria, presencia constante y avanzar en mejorar todos los procesos. Hay carencias importantes y estamos trabajando todos muy fuerte para superarlas. Por eso valoro mucho la apertura de Felipe Muñoz para integrar nuevos socios y ordenar administrativamente el club.

En apenas un mes hemos ido detectando y solucionando varios temas pendientes. Es un desafío grande de gestión, pero también de cercanía. Rangers es de todos. Yo me siento dueño en lo jurídico, de la marca y de los derechos televisivos, pero Rangers pertenece a su gente. Eso se vio claramente en la presentación del plantel en la plaza, con un respaldo masivo. Armamos un buen plantel junto a Erwin Durán, a quien renovamos para que tenga la misión de ascender, tal como lo logró con La Serena en 2024. Queremos trabajar con muchas personas de Talca y aprender de experiencias anteriores en clubes como: Barnechea, San Felipe y Concón. El objetivo deportivo es ascender, pero tenemos un plan: tres años como meta principal y cinco años para llegar a una Copa Sudamericana. Paralelamente, buscamos un fuerte fortalecimiento institucional, con siete comisiones activas: legal, comercial, vinculación con el medio, sede y patrimonio, fútbol profesional, fútbol femenino y divisiones menores”.

Hoy la propiedad está dividida en dos mitades. ¿Cómo se construye gobernanza y una visión común en este modelo?

“La gobernanza se construye con un directorio sólido, presente y dialogante. En mi caso, estoy inhabilitado por un año para ejercer cargos directivos por una situación reglamentaria vinculada a Concón, por lo que el presidente seguirá siendo Felipe Muñoz, al menos por ahora. Felipe tiene tres directores y nosotros dos. A medida que se cumplan los compromisos, el tercer director será definido de común acuerdo. La relación ha sido muy buena, con comunicación fluida y decisiones debatidas. Rangers venía de una estructura muy concentrada en una sola persona, lo que dificultaba la toma de decisiones colectivas. Hoy esa etapa quedó atrás y ya se nota un nuevo estilo de conducción. Estoy muy agradecido de Felipe por abrir esta oportunidad; liderar un club prácticamente solo durante siete años es muy difícil. Este año me reemplazará en el directorio Felipe Veas, quien trabajó muchos años en Comunicaciones de la ANFP, quien aporta una mirada externa muy valiosa y además tiene un vínculo profundo con Talca y con la historia del club. Buscamos personas con lazo real con la ciudad”.

“Como se reflejan en esta nueva etapa los sellos de: identidad, patrimonio y sentido de pertenencia”

“Venimos del grupo Soñadores Rojinegros, con Patricio Arias, Pedro Pablo Herrera y Daniel Mejías, donde llevamos más de diez años trabajando de manera completamente gratuita por Rangers. Tenemos muy claros los temas identitarios: el proyecto del museo, los viajes a Escocia, los libros que ya hemos publicado y los que vienen en camino, como el de Pablo Prieto y otro que recopila a todos los jugadores extranjeros que han pasado por Rangers desde 1952. Nuestro foco ha estado siempre en el patrimonio, la gestión, el sello institucional y el vínculo con el territorio. Queremos realizar grandes eventos, homenajes y acciones concretas que fortalezcan la memoria institucional y la relación entre el club y su gente”.

¿Qué significa para usted “volver al centro”?

“Volver al centro fue recuperar la sede en un lugar tradicional como el Club Talca; es ocupar la plaza y los espacios públicos; es reencontrarnos con la ciudad y volver a las buenas prácticas. Pero también es algo emocional: respetar a la gente, mantener abonos accesibles, volver a disfrutar del estadio que tenemos y reivindicar el nombre de Iván Azócar. Todo esto forma parte de una visión mayor: convertir a Rangers en el movimiento social más importante de la región. Rangers es uno de los clubes más relevantes del país. Concepción y Coquimbo nos han sacado ventaja en los últimos años, pero Rangers sigue plenamente vigente y con una identidad muy fuerte”.

En este nuevo ciclo se habla de una toma de decisiones más colegiada y de una estructura deportiva fortalecida. ¿Cómo se organiza hoy el club en términos de gestión, áreas técnicas y visión deportiva para sostener el proyecto de ascenso y crecimiento a largo plazo?

“La toma de decisiones se realiza de manera muy respetuosa y colegiada. Se trabaja en conjunto con el directorio y la gerencia. A la gerencia deportiva se suma Mauricio Segovia, además de un área de scouting, una gerencia técnica, y a la gerencia general le estamos incorporando una gerencia comunicacional, ya no solo la figura de un community manager.

Tenemos una visión común con Felipe Muñoz: el primer objetivo es ascender, pero también proyectar el club a futuro mediante la venta de jugadores y el fortalecimiento de las divisiones inferiores. En ese ámbito, Carlos Videla está realizando un muy buen trabajo, con más gente, más tiempo y mayor dedicación. Estamos formando un grupo de Amigos de Rangers para apoyar específicamente a las divisiones menores, tanto en infraestructura como en recursos económicos y canjes, con el objetivo de seguir creciendo. También estamos integrando a dos nuevos profesores y uniendo el complejo de la Fortaleza con un complejo deportivo aledaño y que pertenece a la Corporación de Rangers que participa en la Villa San Agustín, y que es un proyecto entregado por Goal de FIFA a clubes que cumplen 100 años, donde funcionan dos escuelas de fútbol, con la idea que no compitan entre sí, sino que se complementen, compartiendo experiencias positivas y dando a esos niños la posibilidad de competir en torneos ANFP. La visión común es clara: ascender y hacer crecer a Rangers. Y en muy poco tiempo ya estamos logrando cosas importantes”.

¿Cuál es la fórmula para lograr el ascenso?

“Aprender de los errores y construir un equipo cohesionado, con líderes claros en cada posición. Por eso incorporamos a jugadores como: Nicolás Campestrini, Carlos Labrín, Alejandro Márquez, Sebastián Ribas y a talentos como Mauro González, además de jóvenes formados en casa que están comenzando a consolidarse.

La ratificación de Erwin Durán fue una decisión correcta. El factor local será clave: en los últimos dos años se ganaron pocos partidos en casa y eso debe cambiar. El torneo será difícil, pero la consigna es clara: pelear arriba y llegar fuertes, porque en la liguilla puede pasar cualquier cosa”.

¿Cuál es su mensaje al hincha?

Quiero decirle al hincha que estamos trabajando de manera ordenada, con personas que saben de gestión. Tenemos claro qué errores no debemos volver a cometer y estamos muy unidos como institución. Hay mucho respeto por el territorio, el patrimonio, los socios y la historia del club. Sin el hincha no se llega a ningún lado, y eso los jugadores lo tienen claro. Esperamos que este puede ser el año del ascenso. Tenemos las herramientas, el equipo humano y la convicción para lograrlo”.