“El desarrollo no ocurre en Santiago, ocurre en las regiones donde la innovación se encuentra con la identidad local”

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Claudio Maggi Campos es Ingeniero Civil Industrial de la Universidad de Chile, con una vasta trayectoria en políticas públicas, innovación y desarrollo produactivo.

POR JUAN IGNACIO ORTIZ REYES
FOTOS EDUARDO CORVALÁN MUÑOZ

En un escenario global marcado por la transición energética y la digitalización, Chile enfrenta el reto de no quedarse atrás. Sin embargo, para la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), el éxito no se mide solo en cifras macroeconómicas nacionales, sino en cómo cada región logra sofisticar su matriz productiva.

Diario La Prensa dialogó en profundidad con Claudio Maggi, quien conoce de cerca las brechas y las potencias de nuestras provincias.

En esta entrevista, el ingeniero Civil Industrial desglosa la estrategia de descentralización, el rol de las

pequeñas y medianas empresas en la economía del futuro y los proyectos específicos que buscan transformar el rostro productivo de nuestras zonas.

En una región donde el desarrollo productivo es fundamental para el sector agrícola, la principal actividad económica del Maule, la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) cumple un rol primordial.

Por eso en su reciente visita a Talca era importante dialogar con el gerente de Desarrollo Territorial de Corfo, Claudio Maggi Campos.

Claudio, usted lidera un área crítica para el país. Históricamente, Chile ha sido criticado por su excesivo centralismo. ¿Cómo se está rompiendo esa inercia desde la Gerencia de Desarrollo Territorial de Corfo?

“El desafío es enorme pero apasionante. Durante décadas, el desarrollo se entendió como algo que se irradiaba desde el centro hacia la periferia. Hoy, nuestra filosofía en Corfo es la inversa. Entendemos que el desarrollo económico sostenible tiene una ‘denominación de origen’. No podemos aplicar la misma receta en Arica que en Magallanes o en la Región del Maule. Nuestra gestión se basa en la descentralización de decisiones. Estamos empoderando a los Consejos Regionales de Corfo para que sean ellos quienes definan las prioridades. Ya no se trata de que un funcionario en una oficina en Santiago decida qué clúster es prioritario en el Maule; se trata de que la gobernanza local, el mundo académico regional y los gremios definan dónde duele el zapato y dónde está la oportunidad”.

¿Qué significa en la práctica ‘sofisticar la matriz productiva’ en las regiones?

“Significa dejar de exportar solo materias primas con escaso procesamiento. Si hablamos del sector agrícola, muy fuerte en la zona centro-sur, sofisticar significa incorporar biotecnología para semillas más resistentes al cambio climático, automatizar procesos de riego para optimizar cada gota de agua y utilizar data analytics para predecir cosechas. El territorio no es solo el suelo, es el conocimiento aplicado sobre ese suelo”.

ROL DE LAS PYMES

A menudo las Pymes sienten que los instrumentos de Corfo son complejos o inalcanzables. ¿Qué se está haciendo para que el pequeño empresario local se sienta invitado a esta mesa?

“Esa es una autocrítica que hemos tomado muy en serio. Estamos simplificando los procesos. Pero más importante aún es el concepto de Ecosistema. Una Pyme sola tiene pocas chances de innovar de forma disruptiva, pero una Pyme que forma parte de un Programa Territorial Integrado (PTI) o de un Clúster, tiene acceso a asistencia técnica, redes de contacto y cofinanciamiento que antes no veía”.

¿Podría darnos un ejemplo concreto de cómo un programa de Corfo cambia la realidad de una provincia?

“Mire el caso de la industria de la madera o el turismo de intereses específicos. En zonas donde antes solo había extracción, hoy estamos apoyando centros tecnológicos donde las Pymes aprenden a fabricar componentes para construcción en madera de alta eficiencia térmica. Eso crea empleos calificados, retiene el talento joven en la región y genera una economía circular local. En Corfo no queremos solo dar subsidios, queremos generar capacidades instaladas”.

SOSTENIBILIDAD Y CAMBIO CLIMÁTICO

Para medios como Diario La Prensa, que cubren zonas con fuerte actividad agroindustrial, el cambio climático es la preocupación número uno. ¿Cómo apoya Corfo la resiliencia territorial?

“El cambio climático ya no es una amenaza futura, es una realidad operativa. Desde el nivel territorial, estamos impulsando la Misión de Descarbonización y Adaptación. Esto incluye programas de eficiencia hídrica extrema y la introducción de energías renovables no convencionales a escala industrial y pequeña. Queremos que las regiones sean laboratorios de soluciones. Por ejemplo, el Maule tiene un potencial enorme para liderar la agroindustria sostenible. Estamos fomentando que las empresas adopten tecnologías de ‘residuo cero’, donde los desechos de la fruta se conviertan en biomateriales o energía. Eso es desarrollo territorial: convertir un problema ambiental en una oportunidad de negocio verde”.

El Hidrógeno Verde es la gran promesa nacional. ¿Cómo llegará ese beneficio a las regiones que no necesariamente son Magallanes o Antofagasta?

“Es una excelente pregunta. Aunque el hidrógeno verde tiene sus polos de generación masiva, el desarrollo territorial implica que toda la cadena de valor se distribuya. Necesitamos proveedores de servicios metalmecánicos, logísticos y tecnológicos en todo el país. Además, estamos estudiando cómo el hidrógeno y sus derivados pueden mejorar la sostenibilidad de otras industrias regionales, como el transporte de carga pesada en las zonas frutícolas”.

TRANSFORMACIÓN DIGITAL

Y CAPITAL HUMANO

Existe el temor de que la automatización destruya empleos en las regiones. ¿Cuál es su postura?

“La tecnología no debería verse como un enemigo, sino como un aliado para la seguridad y la productividad. Sin embargo, el desafío es el re-skilling o la reconversión laboral. Como gerente de Desarrollo Territorial, mi preocupación es que el talento regional esté preparado. Por eso, nuestros programas hoy incluyen un componente fuerte de formación en habilidades digitales. No queremos que las regiones solo compren tecnología, queremos que la operen y, eventualmente, la desarrollen”.

¿Qué rol juegan las universidades regionales en este esquema?

“Son fundamentales. Son el ancla del conocimiento. Una región sin una universidad conectada con su sector productivo es una región que camina a ciegas. Estamos fortaleciendo el vínculo entre los centros de investigación y las necesidades reales de los productores locales para que la tesis de un estudiante de ingeniería termine siendo una solución aplicada en una planta procesadora de su propia ciudad”.

PROYECCIONES

Para cerrar, Claudio, ¿cuál es su mensaje para el emprendedor que nos lee en las provincias de Linares, Curicó o Talca, que a veces ve a las instituciones del Estado como algo lejano?

“Mi mensaje es que Corfo está en una etapa de escucha activa. Estamos desplegados en el territorio porque entendemos que Chile solo será un país desarrollado cuando sus regiones lo sean. No tengan miedo de acercarse a nuestras oficinas regionales, de postular a los programas como el Súmate a Innovar o los Programas de Difusión Tecnológica (PDT). El desarrollo territorial es una construcción colectiva. Nosotros ponemos las herramientas y el cofinanciamiento, pero el motor es el tesón y la visión del emprendedor regional. El futuro de Chile se escribe en regiones, con letra clara y con identidad propia”.