
Se muestra satisfecho por su labor, pero se plantea grandes desafíos para los próximos tres años, donde el gobernar de la mano de un Presidente como José Antonio Kast lo señala como “una oportunidad. Cuando hay diálogo
y objetivos comunes, las regiones avanzan más rápido”. El ex diputado cumple el martes un año como máxima autoridad regional electa.
Por Juan Ignacio Ortiz Reyes
Fotos Carlos Alarcón Duarte
TALCA. El martes se cumple un año desde que asumiera como gobernador regional del Maule, Pedro Pablo Álvarez-Salamanca.
Hasta ahora, las cifras lo avalan. Ha sido una dura gestión, pero la ha sacado adelante. Ha contado incluso con el apoyo de parlamentarios con ideologías políticas diferentes a las del ex diputado, pero el sanclementino ha logrado aunar criterios y voluntades para trabajar por la región.
Además, le correspondió liderar en medio de campañas presidenciales y parlamentarias, que podrían haber dividido el impulso por sacar adelante a una zona que ha sido duramente castigada en los últimos mandatos presidenciales y cuya economía ha caído fuertemente por la poca seguridad de inversión extranjera en un país que hasta hace solo algunos años no tenía una estabilidad al inmiscuirse en una estallido social y en dos procesos constituyentes que sólo dejaron millonarios gastos y pérdida de tiempo en levantar a una nación que también quedó fuertemente agrietada con la pandemia del Covid-19 y sus repercusiones que tuvo en el sector productivo.
Como buen hombre de campo, Álvarez-Salamanca sonríe y confía en que los próximos tres años serán de cosechar lo sembrado.
– Gobernador , ¿cómo ha sido el año que cumple como máxima autoridad regional elegida en las urnas?
“Ha sido un año intenso y profundamente desafiante, pero también muy gratificante. Asumimos con la convicción de que el Gobierno Regional debía pasar del diagnóstico a la acción, y los resultados de 2025 así lo demuestran. Logramos marcar un hito con respecto de años anteriores, ya que posicionamos al Maule como la primera región con mayor y mejor ejecución presupuestaria del país, lo que refleja una gestión responsable y eficiente de los recursos públicos”.
– ¿En qué áreas cree usted que se lograron los mayores avances?
“Avanzamos en áreas clave como salud, seguridad, conectividad, empleo e infraestructura, siempre con un enfoque territorial y social, poniendo a las personas en el centro del desarrollo regional”.
– En su primer discurso, hace casi justo un año, usted habló de un solo Maule, sin Maule Norte ni Maule Sur… ¿Cree que se ha avanzado en ello?
“Sí, hemos avanzado de manera concreta. Hoy el Maule se piensa y se gestiona como un territorio integrado”.
– ¿Qué ejemplos nos daría de ello?
“Ejemplos claros son la conectividad digital en sectores aislados como Boyeruca, la estrategia de desarrollo de la precordillera que incluye a Teno, Romeral, Curicó, Molina, Sa Clemente, Colbún y Longaví; también inauguramos un Centro Comunitario del Adulto Mayor en Yerbas Buenas, invirtiendo en la salud primaria en comunas urbanas y rurales por igual. Nuestro desafío ha sido equilibrar la inversión, y eso se refleja en proyectos que llegan tanto al borde costero, al valle central como a la cordillera, reduciendo brechas históricas.
– En 2025 vimos cómo la inseguridad se apoderó de la región con muchos ilícitos que antes no ocurrían, entre ellos la desaparición de una concejala. ¿Se tomarán medidas?
“La seguridad es una prioridad absoluta. Durante 2025 dimos pasos muy concretos: financiamos el helicóptero más moderno de Latinoamérica para Carabineros, avanzamos en el Sistema Integrado de Teleprotección con Inteligencia Artificial (SITIA) y fortalecimos la coordinación con las policías y el Ministerio Público”.
– ¿Cree que con la llegada del nuevo presidente José Antonio Kast esto puede mejorar?
“Respecto del nuevo escenario político nacional, creemos que una mayor sintonía entre el Gobierno Central y los Gobiernos Regionales puede acelerar decisiones, destrabar proyectos y reforzar la seguridad pública. En esa línea, ya me he reunido con el Presidente electo, con quien conversamos sobre los principales desafíos del Maule, coincidiendo en que nuestra prioridad es trabajar de manera conjunta para mejorar la seguridad. Nuestro rol será siempre colaborar pensando en la tranquilidad de las familias del Maule, y estamos convencidos de que trabajaremos muy de la mano con el gobierno entrante”.
– A 15 años del terremoto del 27 de febrero de 2010, la región aún no puede ponerse de pie. Dentro de su mandato, ¿hay iniciativas para mejoras las áreas céntricas de las principales capitales provinciales?
“Somos conscientes de esa deuda histórica. Por eso, durante 2025 y 2026 estamos impulsando planes maestros y convenios de programación que permitan una recuperación integral. Destaca el Master Plan de Bordes Costeros y Caletas 2026–2035, con una inversión histórica de $102 mil millones, y proyectos de infraestructura urbana, deportiva y social en capitales provinciales como Curicó, Linares y Talca. También hay que destacar que firmamos un importante convenio para el mejoramiento de la Infraestructura Patrimonial, que nos permitirá avanzar en la reconstrucción como por ejemplo del Edificio de Intendencia, porque creemos que la reconstrucción no es solo levantar edificios, es recuperar espacios públicos, identidad y actividad económica”.
– Somos una región agrícola y la mayoría del sector productivo se queja del Gobierno del Presidente Gabriel Boric que no le dio el apoyo suficiente. ¿Podremos mejorar?
“El Maule es agrícola por esencia, y eso lo entendemos perfectamente. Durante 2025 impulsamos bonos directos a agricultores, apoyo a la pesca artesanal y una mirada estratégica al Paso Pehuenche como corredor bioceánico, que abre oportunidades reales para la exportación y el turismo. Asimismo, estamos trabajando en avanzar hacia un futuro aeropuerto de carga y un puerto para el Maule”.
– ¿Cómo ayudar directamente al mundo rural?
“Nuestro compromiso es fortalecer al mundo rural mediante inversión, conectividad, seguridad hídrica y un mejor acceso a los mercados”.
– ¿Cómo se imagina gobernar el Maule con un presidente de derecha y con un delegado presidencial con una cierta afinidad política?
“Lo vemos como una oportunidad. Cuando hay diálogo y objetivos comunes, las regiones avanzan más rápido. Nuestro sello seguirá siendo la autonomía regional, el respeto institucional y la colaboración, sin perder de vista que el mandato que tenemos es con los maulinos y maulinas, no con un sector político específico. En ese marco, estamos comprometidos con ser un Gobierno Regional que vela permanentemente por la transparencia y la probidad”.
– A un año de su mandato, ¿cuáles cree que siguen siendo las prioridades para solucionar en el Maule?
“Las prioridades del Maule hoy son claras y responden a las principales preocupaciones de la ciudadanía: seguridad pública, salud, acceso al agua potable rural, empleo, conectividad estratégica a través del Paso Pehuenche y equidad territorial. En materia de salud, estamos enfrentando con decisión las listas de espera, que actualmente afectan a más de 157 mil personas en la región, mediante convenios específicos en especialidades críticas como oftalmología, odontología y traumatología, fortaleciendo la atención oportuna y digna”.
– ¿Qué otros desafíos se plantean?
“Durante este año avanzaremos en la gestión y ejecución de convenios estratégicos, entre ellos el Convenio de Gestión de Listas de Espera, el Convenio para la Atención del Trastorno del Espectro Autista, el convenio con Nuevo Sur para fortalecer los sistemas de Agua Potable Rural, además de iniciativas para mejorar el Paso Pehuenche, el Estudio de Aeropuerto y Puntos de Posada, el Programa de Empleo Conaf y el programa Promesas Maule, que busca impulsar el desarrollo social y territorial de la región”.
– Los datos del Censo 2024 entregados el año pasado nos llevan a replantear muchas políticas públicas en el Maule, especialmente en el caso de los adultos mayores…
“Absolutamente. El envejecimiento de la población es uno de los grandes desafíos del Maule. Por eso estamos fortaleciendo el apoyo a Eleam, centros diurnos y programas de integración, con foco en infraestructura, atención médica y calidad de vida. Este enfoque será transversal durante los próximos tres años de gestión”.
– El tener una población que hoy supera el millón de habitantes también es un gran desafío para los tres años que le restaña su mandato.
“Así es. Una región más grande requiere mejor planificación, más infraestructura y servicios modernos. Por eso estamos trabajando en proyectos estructurales como el aeropuerto de carga regional, la electromovilidad, la conectividad digital rural y la planificación territorial de largo plazo. El Maule está creciendo y nuestro deber es que ese crecimiento se traduzca en mejor calidad de vida para todas y todos”.


