“No quiero pensar que le haya pasado algo grave, tengo la esperanza de que puede estar por ahí”

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Karina Rivera está desgarrada. Anhela que su hijo aparezca, que si decidió irse por su cuenta decida volver o que si está con un amigo y tiene miedo de retornar a su hogar, les avise que está bien para no sufrir y tener esta incertidumbre.

POR MARÍA FRANCISCA GARCÍA BASCUÑÁN
FOTOS CARLOS ALARCÓN DUARTE

TALCA. Karina Rivera Ramírez, mamá de Diego Barrueto, joven talquino que desapareció el 18 de octubre, está derrumbada. Lleva consigo una carga desgarradora. No saber nada de su hijo por más de un mes. En entrevista en exclusiva con Diario La Prensa, cuenta que Diego salió de su casa para reunirse con unos amigos y no volvió a su hogar, a pesar de haber dicho a sus padres que lo haría para compartir con su familia y posteriormente, enviar un mensaje que estaba cansado y no quería nada. Ello motivó que salieran a buscarlo tras no tener respuesta telefónica de su hijo, por los alrededores de la Bicentenario de Talca, sector donde habitualmente estaba y pensaban que estaría, sin tener resultados.   

Rivera, con rasgos de haber dormido mal por todo esto y con la esperanza de que Diego esté bien, se encuentre con un amigo o en algún lugar donde él quiera estar, anhela profundamente que vuelva o se comunique con ellos, para decirles que está bien, porque pasa el tiempo y no han encontrado nada, ninguna pista o indicio de que ocurrió algo peor y ni siquiera se atreve a pensarlo, motivo por el cual pide a quien sabe algo que se acerque o si alguien estuvo con él esa noche y vio algo que puede ayudarlos en su búsqueda, lo revelen para poder encontrarlo.

Se reunió con Fiscalía y la PDI…

“Sí, nos dieron la tranquilidad de que se están haciendo cosas por buscar a Diego y que se van a seguir haciendo cosas y búsquedas”.

En estos días se buscó intensamente a una persona desaparecida en Curepto. ¿A usted le gustaría que para Diego fuera igual?

“De hecho, la gente igual me decía que por qué al otro joven lo buscaban con helicóptero y a Diego no. Yo les decía que el tema es muy diferente, porque él se perdió en un cerro, en cambio Diego se perdió en la ciudad, de un lugar se fue a otro, entonces, es como buscar una aguja en un pajar”.

“Tengo entendido que se hizo una triangulación telefónica ¿En qué lugar específicamente fue el último registro de Diego?

“En el Parque Costanera. De la 8 Oriente hasta la 1 Oriente. Entonces, ese es el lugar de interés que hay ahora de búsqueda. Ya se hicieron rastreos. Uno por fuera del estero, otro por dentro, que fue por el agua, con el equipo subacuático y con perros, pero hasta ahora no tuvieron ningún resultado”.

¿Qué cree usted que pasó finalmente?

“Realmente, no sé. Porque no hay nada, no hay ni un indicio de que dijeran que alguien lo vio, que Diego hizo algo o por qué estaba en tal sector”.

¿Qué sabe sobre lo que hizo Diego ese día que desapareció?

“Estuvieron en una casa del sector norte y de ahí Diego corrió hasta la Don Sebastián, donde hay una imagen que estaba circulando y de ahí se ve en otra camarita que es como a la vuelta, pero luego se buscó en todas las cámaras de ahí y no sale en ninguna más. Entonces, ¿En qué se fue al parque Costanera? ¿Quién lo llevó? No se sabe”.

¿Ustedes piensan que hay intervención de terceras personas?

“No. Todavía no podemos decir que hay intervención de terceras personas, porque Diego se ve solo. No se ve con otra persona, pero sí, lo que se dice es que llegó con alguien. Pero con quién, no se sabe, aunque una persona que está como en la calle, lo vio con alguien, pero después Diego quedó solo. No se quedó con esa persona”.

¿Qué podría haber motivado a Diego a ir a ese sector?

“No sé, porque a Diego yo lo veía acá, en los alrededores, pero para allá nunca. De hecho, en todas las partes que lo fui a buscar, en varias partes lo conocen, en casi todo Talca. Nadie me dijo cosas malas de él. Es bien querido”.

En PDI él no sale como persona extraviada ¿Usted lo declaró como presunta desgracia?

“Sí. Lo hicimos por presunta desgracia, por el tema de que Diego dejó un mensaje que ya no quería más vivir así…”.

¿Usted se había dado cuenta de algo extraño?

“No, esos días Diego estaba súper bien, fue a trabajar acá cerquita. No faltaba nunca. A la hora, era bien correcto. Llegaba a la hora del almuerzo y me decía… ¿Qué hay de almuerzo? ¿Qué pongo en la mesa?… Ese día sábado iba a salir conmigo al centro y después se arrepintió. Me dijo… No, ¿sabe qué? Trabajé toda la semana y voy a salir con los chiquillos un ratito, pero yo pensando en que iba a una casa de aquí cerca. No, que habían salido a otro sector, porque el amigo de él tiene una moto, entonces, ahí podían salir a todos lados”.

¿Y cuando usted recibió ese mensaje de parte de Diego, qué hizo?

“Antes de ese mensaje, Diego mandó otro donde decía que venía de camino a la casa. Yo me puse bien mal con el último y le dije a mi esposo. Yo se lo mostré y se puso igual de mal. Luego lo llamábamos todos y nada, y después como a las 11 y media, salimos a buscarlo por acá por la Bicentenario. Por todos los alrededores y nada, así que el día domingo, yo fui a la casa de este muchacho, su amigo y le dije a su mamá si sabía algo del Diego, del ‘Chino’, como le dicen los chiquillos, pero cuando ella le preguntó a su hijo, él contesto que de ayer que no lo veo”.

¿Pero este amigo declaró después?

“Sí, primero dijo que había estado con él, pero luego dijo que habían estado en otro sector de acá de Talca…y que después el Diego se quedó solo en una casa. Que no lo conocían”.

¿Hay alguna cosa que podría haber detonado que Diego tomara la decisión de escapar?

“No, fue raro, porque él salió de buzo, zapatillas, polera corta y el amigo le pasó un polerón y supuestamente, él venía a la casa a comer”.

¿Usted cree que puede estar escondido todavía?

“Sí, nosotros decimos que puede que a lo mejor esté asustado. Dicen que le dio como una crisis de ansiedad y puede que esté asustado por ahí o se haya querido ir”.

Volviendo a la investigación. ¿Qué se ha hecho en el Parque Costanera?

“Se empadronó a la gente. Se hizo la búsqueda y ahora van a volver a hacerla otra vez. Ahí no hay nada, no hay cámaras. Nada, nada, nada. De hecho, hace pocos días vi a un niñito chiquito solo y me lo fueron a entregar a mí, pensando que era mío, porque nosotros vamos todos los días. Y yo le digo a la niña que me lo llevó, que no era mi hijo. Y empezamos a buscar por alrededor y no había nadie. Yo me puse a tiritar, entonces aparece como de repente, la mamá y me dice, es mío, yo lo estaba mirando. Y yo le dije, pero ¿cómo se te ocurre dejarlo solo? El mío tiene 20 años y se me perdió y este niñito tiene dos años, recalcándole que aquí no hay cámaras. Acá pasa gente volada, borracha. En verdad, falta mucha seguridad. La gente llega, hace y deshace ahí”.

¿La investigación solo se centrará en el parque?

“Por ahora, solo ahí en el parque, porque no hay otro indicio. Si llegara a haber otro o si alguien me diera una pista, ellos lo van a hacer. Mi hijo anda sin documentos, sin nada. Tiene su carné en el Registro Civil, porque tenía que ir a retirarlo. Ni una tarjeta, nada”.

Si el viera esta entrevista, ¿qué le gustaría decirle?

“Que me busque, que sabe que la mamá está. Que yo, el papá y la familia está. Que siempre lo apoyamos, que él tiene su lugar seguro acá. Que cuando le digo lugar seguro, él sabe, entonces si él está por ahí o se quiso ir, a lo mejor cansado de que lo protegiera, porque yo lo cuidaba y estaba pendiente, casi 24-7, que me diga que está bien”.

¿Usted ha pensado en la posibilidad de que haya pasado otra cosa?

“No, no quiero pensar en eso. No quiero pensar que le haya pasado algo grave, tengo la esperanza de que puede estar por ahí, pueda estar tal vez con algún amigo. O que se fue de la ciudad, que es más difícil que lo encuentre, porque nos decían en la PDI, que, si una persona no quiere que la encuentren, no se va a mostrar”.

¿Usted piensa que puede ser eso?

“Claro, a lo mejor no quiere estar acá, a lo mejor sentía que lo cuidamos mucho y ya tenía 20 años. Yo siempre estaba pendiente de todo de él”.

¿Está conforme con el trabajo de la PDI?

“Sí, estamos conformes, porque si hubiera sido que Diego se hubiera perdido en Vilches, lo buscarían solo ahí, en cambio, él se perdió en la ciudad y usted sabe que la gente se mueve por todos lados y tiene salidas por todas partes. O sea, de aquí surge la posibilidad de que Diego se haya ido a otro lugar, a otra ciudad. Puede ser también que se haya querido ir de Talca. A lo mejor estaba cansado. Él era muy sensible y le afectaban muchas cosas, entonces queremos difundir esto a nivel nacional, para ver si él lo ve y por último me diga, sabes mamá, no quiero volver. Estoy bien, pero no me busques, no sufras, no me busques”.