“El Estado debe garantizar el cumplimiento de las medidas básicas de seguridad para regreso a clases”

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Facultativo. Considera pilares fundamentales en la prevención del Covid-19, el uso correcto de mascarilla, una ventilación adecuada y facilitar el acceso a testeos. 

TALCA. El académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago, Ignacio Silva, quien también es médico en el Hospital Barros Luco, sostiene que la seguridad del retorno a clases no está determinada exclusivamente por la cantidad de contagios que hay en determinado momento, sino en cómo está preparado el sistema educacional o la red de instituciones de la educación, para recibir a los y las estudiantes de manera presencial. 

“Independientemente de cuántos casos hay cada día, lo que tenemos que definir es si están las condiciones para que los niños, los profesores y todos quienes trabajan en los recintos educacionales retornen de manera presencial y segura”, dice e insiste en la importancia del trabajo conjunto entre la autoridad sanitaria, el Ministerio de Educación, el Colegio de Profesores y todos quienes forman parte del sistema de educación.

Sobre este tema, define que “hay cosas claves que se tienen que conversar previamente y definir, como una política de acompañamiento o de tutoría personalizada entre cada establecimiento educacional y la Seremi de Salud, con expertos que estén atentos a resolver todas las dudas que puedan existir en relación a la implementación de protocolos, procesos o infraestructura adecuada para disminuir el riesgo de contagio. La prevención no puede ser en la medida de lo posible, sino que el Estado debe garantizar que se cumplan las medidas básicas de seguridad”. 

De acuerdo a Silva, “hay muchas cosas que se tienen que trabajar para que este retorno a clases presencial se realice de forma segura y que no dependa de la cantidad de contagios diarios. El uso de la mascarilla es fundamental. Es la herramienta que más nos ha ayudado a disminuir el riesgo de contagio. Se ha establecido que los niños mayores de dos años pueden utilizar de manera segura la mascarilla, pero hay que tener presente que para que la mascarilla resulte o cumpla su función, tiene que ser bien utilizada y es muy probable que los niños entre dos y cinco años no la usen de manera correcta, se la saquen, se les rompa o se les ensucie y pierda sus propiedades. Además, por su tamaño, la mascarilla, incluso las que están diseñadas para niños, no se ajustan bien a la cara de los más pequeños”. 

VACUNAS

Respecto a si los avances en la campaña de vacunación ha sido lo suficiente masiva en niños para un retorno seguro a clases, el profesional resalta que “es fundamental contar con la vacunación, tanto en los estudiantes como en todo el personal que trabaja en un establecimiento educacional, completar su esquema de vacunación y así disminuir el riesgo de contagio y evitar enfermedades graves y complicadas”. 

Acota que “es muy posible que los niños y niñas necesiten dosis de refuerzo. Eso lo vamos a ver en la medida que empiece a aparecer evidencia que lo respalde, pero no tendría por qué ser diferente a lo que ha sucedido con los adultos, que con el tiempo se pierde la respuesta inmune y en la medida que el virus muta y genera nuevas variantes, también se pierde efectividad de las vacunas y es necesario reforzar la respuesta insume. Así que es muy probable que los niños, niñas y adolescentes tengan que ir adecuándose al calendario de vacunación, que también se está estableciendo para los adultos”.

MEDIDAS

Silva entrega medidas de prevención que no pueden estar ausente en este retorno a clases, como el uso de mascarillas y, en ese sentido, va más allá sugiriendo que hay que propiciar su distribución gratuita en los establecimientos educacionales, tanto para estudiantes como para los funcionarios; ventilación adecuada, ya sea natural con la apertura de puertas y ventanas o artificial, mediante filtros que se pueden instalar en algunas zonas donde no es posible hacerlo de manera natural ya sea por el clima o por contaminación. 

“Una buena ventilación es fundamental para disminuir el riesgo de contagio y es necesaria una mirada más descentralizada pensando en aquellas regiones, como las de la zona sur, que por las bajas temperaturas no pueden mantener las salas abiertas. Es ahí donde hay que hacer énfasis en algún sistema de purificación de aire, priorizar inversión en infraestructura en aquellos lugares donde la ventilación no es la adecuada y así mantener el aire limpio”, insiste el infectólogo de la Universidad de Santiago.