Todavía no lo asimilo bien, estoy emocionada

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Reconocimiento. En el pasto de La Granja, su segundo hogar, conversamos con la hincha y socio número uno del club albirrojo, uno de los pilares que mantuvo con vida al club tras la oscura década noventera y quien es fiel ejemplo de lo que es ser hincha del fútbol. “Curicó Unido me mantiene viva, me da ánimo para seguir luchando” reconoce a sus 84 años, mientras sigue viajando de norte a sur, aunque lamenta ya no ser dirigente y realizar su rifa. “Me siento representante de los hinchas, de Marginales” señaló.

CURICÓ. A sus 84 años, con 12 nietos y 5 bisnietos, Edith Véliz no deja de seguir apasionándose con el fútbol y con Curicó Unido. “Mi primera salida y donde comenzó todo fue cuando Luis Cruz Martínez fue campeón de la Copa Chile ante la Católica en Santiago”, recuerda haciendo alusión a 1962, cuando cumplía 25 años y ni imaginaba que el fútbol sería su principal aliado incluso de sanación. “Mis hijos a veces cuando salgo a ver un partido me dicen que se me pasan todos los dolores de rodilla que tengo y es verdad, se me pasan al menos por lo que dura el viaje y el partido”, reconoce quien este sábado en ceremonia a realizarse en el Teatro Provincial de Curicó será homenajeada como hija ilustre de la ciudad.

LLENA DE VIDA

Carlos Retamales, popularmente conocido como ‘Catata’ fue uno de los principales impulsores de la iniciativa, reuniendo información y planteando la idea con autoridades. Para él, este nombramiento se justifica y describe a la homenajeada señalando que “Ella, la tía Edith es la hincha número 1 de nuestro país, ha recorrido Chile de punta a punta, tiene una tribuna en La Granja a nombre suyo, es Reina Güachaca, es querida por todo Curicó, nos llena de cariño y verdadero amor cada vez que está en el estadio. Ella ayuda a quien se lo pida, ha marcado un sentimiento por su camiseta que luce y que está impregnado en su corazón albirrojo, ella merece el reconocimiento de toda la comunidad y en vida será reconocida por las autoridades y toda su gente”, dice. En la antesala a la ceremonia donde será declarada hija ilustre de Curicó, Edith Véliz señala que “ando en otra con tanto llamado telefónico, pero estoy feliz por mi hinchada, por la gente que participa en el público, yo me siento representante de los hinchas, especialmente de Marginales, me siento respetada y querida por todos los sectores” admite la cariñosamente la llamada tía Edith, quien agrega que “lo lindo es que el sábado estaré con mi gente, mi familia, mis amigas, yo creo que estaré así como dopada, en las nubes por tanta emoción, pero muy feliz, aún no sé cómo será, todavía no lo asimilo bien, estoy emocionada” dijo quien antes de Curicó Unido alentó al Luis Cruz, al club de barrio UTF y al Deportivo Liceo, aunque “después conocí al Curi (lo vio nacer en 1973) y dejé todo por el club. Curicó Unido me mantiene viva, me da ánimo para seguir luchando y hacer todas mis cosas, mi hija me dijo el otro día ‘reconozco que esto te reanima’ porque fui a un partido y no tuve ningún dolor, a veces me llego a caer del dolor de rodilla, pero viendo al equipo no me duele nada” reconoció, quien tuvo credencial de dirigente por su apoyo con las rifas del club entre 1981 y 2019, aunque actualmente no goza tal posición y es una hincha más del Curi.

TAREA PENDIENTE

Dejó su condición de dirigente, ya no realiza la tradicional rifa de medio tiempo y por momentos no se siente valorada por el club. Algún menosprecio evidenció cuando consultó por la venta de entradas para el juego ante Cobresal y la respuesta fue que estuviera atenta a la venta por internet, y ella, lejos de la tecnología, casi queda sin tickets, a no ser por un familiar, quien le compró una entrada a codo norte, donde nunca ha estado, pues acostumbra sentarse en Pacífico, zona a la que finalmente fue llevada con respeto por un exdirigente. Para muchos, Edith Véliz debiese tener entrada liberada al recinto, así como los medios de prensa, autoridades y exfutbolistas, quienes lucen pases de acceso sin pagar entrada. Ella ahora, sin credencial de dirigente, ya es una socia e hincha más, la número uno de Curicó Unido, la que a sus 84 años sigue recorriendo Chile si es necesario, desde el Carlos Dittborn al Chinquihue, aunque ahora además, lucirá el crédito de ser merecidamente hija ilustre de la ciudad.