Menores con discapacidad realizaron primera clase en la piscina temperada

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Los talleres del componente “Deporte para personas en situación de discapacidad”, comenzaron en la piscina temperada por el profesor David Pizarro.

Taller. “Deporte para personas en situación de discapacidad”, es el trabajo que iniciaron estudiantes de la Escuela Los Geranios de Talca. El taller es financiado por el Programa de Deporte y Participación Social de Mindep-IND.

TALCA. Cerca de un año y medio debió pasar para que un grupo de niños, beneficiarios del Programa de Deporte y Participación Social del Mindep-IND Región del Maule, retornaran a las actividades presenciales.

La pandemia los mantuvo en casa, aguardando este momento que resultó altamente emotivo.

Los talleres del componente “Deporte para personas en situación de discapacidad” se estaban desarrollando vía online. El taller es dictado por el profesor David Pizarro.

Sin embargo, al flexibilizarse el Plan Paso a Paso del Gobierno de Chile, el grupo de menores del Centro Educativo Integral Los Geranios, dependiente de la Fundación Educacional Coanil, fueron recibidos en las moderna Piscina Temperada Fiscal de Talca.

Bajo ese marco, el director regional del Instituto Nacional del Deporte, Sebastián Pino, destacó este reencuentro: “para nosotros el componente Deporte para personas en situación de discapacidad es muy importante y por eso quisimos estar acá: brindando la bienvenida a los niños y niñas y sus familias. Que disfruten este espacio y le saquen el mayor provecho posible”, dijo la autoridad del deporte regional.

“UNA TERAPIA DEBE

SER CONSTANTE”

Respecto al convenio de mutua colaboración con IND, la directora de la Escuela Los Geranios, Carmen Arce, subrayó que “fue súper importante y a tiempo que llegara esta invitación, porque después de un año y medio de pandemia, ya nuestros alumnos y las mamás mostraban señales de cansancio extremo al no participar en las clases. El estar ¡tanto tiempo encerrado!… ya no se soportaba. Esta apertura fue justo a tiempo para darles confianza a los papás de que la ciudad está funcionando. Que después de la pandemia siguen abriéndose puertas para nosotros. Fuimos una de las primeras instituciones en tener esta oportunidad. Nos sentimos muy valorados”.

En tanto, Paulina Guerra, reconoció estar emocionada por la acogida a esta terapia que le ayudará mucho a su hija, Isidora Banda Guerra, diagnosticada de trastorno del espectro autista.

“Es nuestra primera experiencia en natación. Fue maravillosa la acogida. Creo que eso fue lo principal: la recepción del personal, de los profesores, de la gente a cargo… Nos sentimos muy cómodos ¡como en nuestra casa! Queremos aprovechar al máximo esta posibilidad, porque estas cosas no están al alcance de nosotros en términos económicos. Para que una terapia cumpla efecto, tiene que ser constante y eso no lo podemos solventar los papás”, confidenció.