Consciencia, responsabilidad, disciplina

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Editorial

La mayor parte de las personas que se informan, someramente, de las más destacadas noticias internacionales a través de diarios, radioemisoras y canales de televisión, suelen creer que “están al día” en materia del quehacer mundial en su conjunto; pero lamentablemente no es así, porque hay que ir un poco más al fondo, sin necesidad de absorber una cantidad enorme de noticias.

Por una cuestión de tendencias sociales, enraizadas por largo tiempo, hay gente que prefiere darle prioridad a los medios de comunicación europeos y/o estadounidenses y, a través de ellos, advierten que, en estas últimas semanas y meses, esos países viven uno de los momentos más graves y complicados respecto de la pandemia del Coronavirus (tal como está ocurriendo en estos momentos en Chile).

Esa amarga realidad vendría a conformar la parte “medio vacía” del vaso, pero si uno se informa sobre el actual panorama sanitario, social y económico del continente asiático –y de China, principalmente– tendría que reconocer que es como “ver otro mundo”.

De acuerdo con el diario “South China Morning Post”, el propio Presidente chino, Xi Jinping destacó, hace poco tiempo, la superioridad de su país en el control de una pandemia que (es preciso recordarlo) fue detectada en primer lugar, en su propio país.

En su momento hubo numerosas denuncias que apuntaron que el Gobierno chino encubrió los primeros brotes y censuró a médicos y periodistas que intentaron alertar al mundo sobre lo que estaba sucediendo en Wuhan.

Pero la enorme mayoría de los habitantes de esa nación –la más poblada del planeta– ha demostrado que solamente con consciencia, responsabilidad y disciplina se puede torcerle la mano al maligno virus.

Hoy China puede preciarse de tener a la mayor parte de sus ciudades viviendo casi en una completa normalidad, con escuelas, negocios, restaurantes y estadios abiertos;  mientras que la economía y la competitividad sigue creciendo de manera exponencial.

Si los chilenos fuéramos la mitad de responsables, conscientes y disciplinados que los hermanos chinos, hoy no estaríamos penosamente confinados, viendo contagiarse y morir a tantos compatriotas.