Familias de acogida

0
156
editorial

Como medio de comunicación, le hemos dado cabida a la campaña que busca sensibilizar e informar sobre el rol que pueden cumplir “las familias de acogida” en nuestra sociedad. Hablamos de “Acoger Es”, cruzada que, entre otros puntos, pretende visibilizar a las familias de acogida como un “real y eficiente” sistema de protección, que puede dar respuesta a las necesidades de niñas, niños y adolescentes, evitando que lleguen o se perpetúen en una residencia, en otras palabras, otorgándoles la oportunidad de “vivir en una familia”. Cabe señalar que en Chile existen más de 6.000 niñas, niños y adolescentes gravemente vulnerados viviendo en residencias.
En redes sociales y en el sitio web www.acogeres.cl, rostros televisivos, como también personajes que se destacan en otras áreas como del mundo académico y social (bautizados como “embajadores” de la citada campaña”), han profundizado respecto a la necesidad de encontrar soluciones temporales para niñas, niños y adolescentes que son separados de sus familias por un tribunal, hasta que se remedie su situación familiar definitiva, ofreciendo toda la información necesaria de cara a facilitar el aludido proceso. En el mencionado sitio web, se dan a conocer las coordenadas para postular a los programas de Familias de Acogida Especializadas (FAE) del país, además de un formulario, donde los interesados se podrán inscribir para recibir información más detallada, accediendo a charlas y diversas actividades de sensibilización. Todo ese material se ha viralizado a través de redes sociales como Instagram, Facebook y Twitter (@acogeres), donde además se incluyen emotivos testimonios de familias que se atrevieron a dar el paso e involucrarse en brindar una solución a tal necesidad. 
Una familia de acogida ofrece a niñas, niños y adolescentes la oportunidad de conocer una experiencia de buen trato y humanidad que pasa a ser el piso para activar su resiliencia, restablecer confianzas con adultos y pares, permitiendo escribir un nuevo capítulo en sus vidas, que transformará la manera de leer lo pasado y escribir el futuro.