Más claro… ¿agua?

0
283

La expresión “Hablando se entiende la gente”, es una frase acuñada hace tiempo y que se usa regularmente tanto en el español común como en el literario y si quisiéramos hacer una analogía entre este aforismo y los medios de comunicación, estaríamos de acuerdo en que existe mucho en común.

Sin embargo, cuando pensamos simplemente en “hablar” y desechamos los conceptos afines y muy cercanos como son “conversar” y “dialogar”, ahí pueden surgir dicotomías muy ingratas y desagradables.

Esto queda en una evidencia casi odiosa al ver los cientos de miles de opiniones, mensajes y denuncias que circulan a diario en redes sociales y donde, lamentablemente, suele primar lo impreciso, lo vulgar y ordinario.

Pareciera que está como “de moda” la sospecha, la especulación; la descalificación “a priori” y particularmente cuando varios de estos reclamos no están respaldados por lo que debiera ser una adecuada y permanente red de comunicación de parte de empresas y servicios públicos esenciales, hacia sus clientes.

Todo este preámbulo viene a cuento, a raíz de la acción de una empresa que tiene a su cargo el vital servicio de agua potable en la Región del Maule y que, por lo visto, no ha tenido la difusión adecuada y pertinente a través de los medios de comunicación formales como son la prensa escrita, las radios e incluso los canales locales de televisión abierta.

En algunos sectores de la ciudad de Curicó, se ha iniciado el recambio en algunos medidores de agua potable, pero no se había informado con la debida anticipación a los clientes, los cuales, lógicamente, merecen una explicación y que no aparezca esta actividad como algo abrupto y repentino, ya que hasta puede prestarse para especulaciones.

Haciendo las consultas pertinentes a la empresa, se señala que esta decisión está basada fundamentalmente en el tiempo de vida útil de cada aparato, aunque no todos tienen las mismas condiciones para ser declarados “en obsolescencia”.

Bueno… resumen parece ser, simplemente, que hace falta una mejor comunicación, porque “hablando se entiende la gente”.

¿Más claro?… ¡agua!.