La Virgen del Carmen de Curicó a Brasil

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Editorial

El título de la presente nota editorial no debe ser interpretado literalmente porque está expresado en sentido figurado, pues se refiere a la participación de un curicano, Juan Jorquera López, encargado del área de Turismo Cultural quien, a partir de este lunes 16, estará representando a Chile en un especial encuentro relacionado con el patrimonio religioso, cultural y turístico que tendrá lugar en la ciudad brasileña de Aparecida do Norte.

En este evento denominado VII Romaria Nacional dos Profissionais do Turismo, Aparecida 2020 (escrito en idioma portugués), participan solo dos representantes extranjeros y esta vez uno de ellos es Chile y Jorquera aprovechará de contar y destacar el relieve y la importancia histórica que la Procesión del Carmen ha tenido a lo largo de más de 150 años de la trayectoria religioso-social de nuestra zona.

Aparecida do Norte es una ciudad brasileña distante unos 180 kms. de Sao Paulo y es aquí donde se ubica la Catedral Basílica, dedicada a la advocación de Nuestra Señora Aparecida, la patrona de Brasil. 

Este templo es parte central del conjunto del Santuario Nacional de Aparecida, siendo la iglesia más grande de América y la segunda más grande del mundo, siendo un poco más pequeña que la Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano.

El 24 de julio de 2013, durante la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro, el Papa Francisco celebró una misa en esta Basílica, siendo la primera misa pública que celebraba en el continente americano desde su elección como Sumo Pontífice, en marzo de ese mismo año y cabe consignar que el 4 de julio de 1980, el Papa Juan Pablo II había visitado dicho santuario y le dio el título de Basílica.

Relacionando, de algún modo, este evento que se efectúa en Brasil, con el Santuario del Carmen de Curicó, es lamentable reconocer que, debido a los atrasos en su reconstrucción definitiva, a lo que habría que agregar los efectos de la pandemia mundial por el Coronavirus, aún no pueden realizarse de manera presencial las acostumbradas y tradicionales celebraciones litúrgicas como la masiva Procesión del Carmen en el mes de octubre y tampoco el rezo del Mes de María que, por estos días, está en pleno desarrollo.