Luis Arce juró como nuevo presidente de Bolivia

0
287

Al evento de investidura asistieron diversas autoridades, entre ellas el rey de España, Felipe VI.

El mandatario incluyó en su discurso duras críticas al gobierno interino de Jeanine Áñez, al que acusó de “pisotear la democracia”.

Se espera que el ex presidente Evo Morales llegue a Bolivia en una caravana durante las próximas horas desde Argentina.

Luis Arce fue investido este domingo como nuevo presidente de Bolivia por los próximos cinco años.

Arce tomó posesión como jefe de Estado y de Gobierno en La Paz ante líderes como el rey Felipe VI de España y varios presidentes de países americanos.

Previamente, el aimara David Choquehuanca juró como vicepresidente de Bolivia, cargo que también conlleva la Presidencia del Parlamento, en el que el Movimiento al Socialismo (MAS) del expresidente Evo Morales tiene la mayoría, pero no los dos tercios de la anterior gestión.

Vestido con un traje oscuro, con camisa clara y sin corbata, Arce juró su cargo con la mano derecha en el corazón, mientras que Choquehuanca lo hizo con el puño izquierdo en alto, la señal que identifica al MAS.

El economista, a quien Choquehuanca impuso la banda y medalla presidenciales, inicia en esta jornada un mandato hasta 2025, cuando Bolivia celebrará el bicentenario de su independencia.

El retorno tras la crisis

La investidura de Arce supone el retorno al poder de ese partido justo casi un año después de que la crisis política rompiese una hegemonía de casi catorce años consecutivos de Morales como presidente.

Al evento asisten el rey de España, Felipe VI, los presidentes de Argentina, Alberto Fernández; de Colombia, Iván Duque; y de Paraguay, Mario Abdo Benítez, además de representantes de otros países de América, principalmente, de Europa y de Asia.

En la actividad no estuvo presente el ex presidente Evo Morales, que se espera retorne a Bolivia en una caravana durante las próximas horas desde Argentina.

Arce y las duras críticas contra el gobierno interino de Áñez

Luis Arce, incluyó en su discurso de investidura duras críticas al gobierno interino de Jeanine Áñez, al que acusó de pisotear la democracia e incluso de sembrar la muerte en el país.

El nuevo mandatario boliviano calificó de “guerra interna” lo que denunció como una persecución sistemática contra los más humildes, acusando a Áñez de sembrar “la muerte, el miedo, la discriminación”, con un gobierno “ilegal e ilegítimo” que persiguió al MAS.

Muertos, heridos, encarcelados y exiliados fueron algunas de las consecuencias, lamentó, de la “brutalidad del régimen” que dirigió Bolivia desde el 12 de noviembre del año pasado hasta su toma de posesión

Fuente: Cooperativa.cl