Para variar…

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Editorial

Nuestro país y nuestra conciencia colectiva como pueblo, es así… Cuando no es un problema es otro, y por lo general nos concentramos durante largos días en un mismo tema y le damos muchas vueltas, hasta que surgen otras circunstancias o sucesos inesperados.
Por meses y meses, la tónica ha sido el asunto de la pandemia del Coronavirus, que marca obligadamente las agendas de todos los medios informativos.
Luego nos abocamos a la cosa del Plebiscito Constitucional y de manera consiguiente a sus resultados… hasta que nuestro destino telúrico nos despertó abruptamente en las primeras horas de la madrugada de ayer miércoles, con un violento temblor grado 5,5 grados Richter con un epicentro que ya se nos ha venido haciendo familiar: una extensa zona perimetral de la comuna de Vichuquén, provincia de Curicó, en nuestra Región del Maule.
Esta vez –al revés de lo ocurrido con temblores anteriores– y según los datos de los expertos en sismología, el hipocentro fue fijado hacia el Este de ese pueblo y no en el fondo marino hacia el Poniente y a los pocos minutos el SHOA descartó la eventualidad de un tsunami. Horas más tarde se registró una leve réplica de 3 grados, faltando 10 minutos para las 7:00 horas, en el mismo lugar.
Estos fenómenos, tan cercanos a lo cotidiano para todos los chilenos y chilenas, nos llevan a reflexionar en ciertos comentarios, poco menos que catastróficos, y que últimamente han salpicado a las ya controvertidas “Redes Sociales”, hablando de un posible terremoto y que afectaría particularmente a la Región de Valparaíso donde se dice que, hace ya larguísimo tiempo, hay un “silencio” o “laguna sísmica”.
Lo cierto es que -pese a todos los avances tecnológicos- aún no es posible pronosticar con razonable aproximación o cercanía, la ocurrencia de un terremoto de devastadoras características.
Pero, pasarán los días, las semanas, los meses y este remezón quedará olvidado y entonces volveremos a hablar de la Convención Constituyente, de la pandemia del Covid-19 y hasta de la elección en Estados Unidos.
Por eso, no sería impropio decir que este madrugador sismo de ayer… sirvió al menos “para variar”.