Razones para sentirnos orgullosos como país

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Editorial

Hace un par de semanas, en este mismo espacio editorial, hablábamos de la vieja y controvertida costumbre chilena de mirar, ya sea “el vaso medio lleno” o “el vaso medio vacío” y la forma como reaccionan las personas, según sus propios criterios e intereses.

Y, aunque la jornada cívica-democrática del recién pasado Plebiscito Constitucional 2020, tenía bien fijados sus propios parámetros y objetivos, también ese episodio puede analizarse con prismas diversos.

Por ejemplo, en las redes sociales no han faltado los que opinan que, según cifras del Servel, hubo un 49,32 por ciento de abstención ya que, de un total de 14 millones 855 mil 719 personas habilitadas para votar, solo 7,5 millones de personas sufragaron.

Sin embargo, vista desde otro ángulo, la realidad tiene un matiz totalmente opuesto, pues se ha dicho que la participación activa y real de un 50,6 por ciento fue histórica y es la más alta desde que el voto es voluntario (año 2012) y a ello hay que agregar el hecho de que estamos inmersos en plena pandemia sanitaria mundial y muchas personas (particularmente mayores), prefirieron no acudir a las urnas por un natural temor al contagio por Covid-19.

Hay más de una razón para que la gran mayoría de los chilenos y chilenas podamos sentirnos orgullosos de lo ocurrido en el histórico domingo 25 de octubre recién pasado.

Desde el Ministerio del Interior, se aseguró que: “Tuvimos un plebiscito ejemplar y los hechos de violencia fueron ínfimos en comparación con las celebraciones pacíficas por el triunfo del Apruebo”. 

A su vez, el Sistema de las Naciones Unidas, en Chile, a través de un comunicado, saludó la culminación del Plebiscito Nacional, definiéndolo como: “un acto cívico de importancia histórica en que la ciudadanía ha expresado su opinión en favor de la opción Apruebo y que abre el proceso de formulación de una nueva Constitución”.

Todas las instituciones del país demostraron una alta capacidad y estándar de eficacia y eficiencia, partiendo por el Servel, Carabineros, la PDI, las Fuerzas Armadas, los vocales, los delegados, las juntas electorales y todos en general, demostraron una gran capacidad.

Ahora, solamente queda esperar, con optimismo y fe, que los consiguientes eventos asociados a la nueva Constitución, se cumplan dentro del calendario previsto y en la forma que favorezca a todos los chilenos y chilenas y no solamente a unos pocos.