Violencia e irresponsabilidad

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Editorial

Durante los últimos días, el país ha sido testigo de hechos que han traído a la memoria lo que la ciudadanía ya vivió hace un año. El inicio de un movimiento social completamente legítimo, que exigía cambios profundos, y peticiones que por años fueron ignoradas o postergadas por la clase política. Sin embargo, a poco andar un grupo de “descolgados” eligieron el camino de la violencia, solo con las ganas de destruir.

Fueron semanas y semanas en las que las personas se tenían que encerrar temprano en sus hogares, con miedo, sí, hay que decirlo. 

Y lo que comenzó como una gran manifestación ciudadana, por muchos es recordado como un tiempo de violencia y destrucción.

A raíz del inicio de este denominado “estallido social”, la clase política se puso, llegó a un consenso y firmó el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución, proceso que precisamente se desarrollará este domingo. 

Este 25 de octubre será un día histórico para Chile, pues, por primera vez, serán los ciudadanos quienes van a elegir si quieren o no una nueva Constitución. 

Por lo mismo no se entiende el grado de violencia que se ha visto en estos días en algunas o muchas ciudades del país, donde el Maule no es la excepción, pues en Curicó cuatro menores y un adulto fueron detenidos durante la noche del lunes por los hechos de violencia. 

Y por otra parte, que no podemos dejar de mencionar, es que este año estamos viviendo un escenario completamente diferente, en el contexto de la pandemia del Covid-19.

Por lo mismo tampoco se entienden acciones de irresponsabilidad en las manifestaciones que se han visto, con personas que no mantienen ningún tipo de distancia física, muchos otros que no usan mascarillas y los saludos con besos y abrazos abundaron. 

Este domingo, Chile tiene la oportunidad de plasmar su opinión a través del Apruebo o del Rechazo, y luego con la Convención Constitucional o Convención Mixta Constitucional. Ahí es importante que esté la ciudadanía, que ahí exprese su opinión, y no destruyendo el trabajo de las personas, dejando a una mujer en estado de shock al saquear su lugar de trabajo.