No es miedo, es respeto

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Editorial

A lo largo de nuestro país, las aguas del Océano Pacífico bañan las costas del territorio nacional con una temperatura más bien fría y, hay que decirlo, de pacífico poco tienen sus olas.

Por lo mismo, muchas personas, en especial por la experiencia de sus años, dicen a las nuevas generaciones que al mar no hay que temerle, sino que respetarlo, y que nunca se le tiene que dar la espalda.

Queremos usar esta analogía para comparar lo que ocurre con nuestro océano y la pandemia del Coronavirus, pues no debemos tenerle miedo a este enemigo invisible, sino que tenemos que ser más inteligentes y respetarlo, no darle la espalda, no bajar la guardia en cuanto al autocuidado y las normas sanitarias que tenemos que cumplir en todo el territorio nacional.

Esta es la única forma de “hacerle el quite” al Coronavirus y luego de siete meses todavía hay personas que no lo entienden o no terminar de aceptar el ya mencionado Modo Covid. 

Durante los últimos días ocurrieron algunas situaciones de celebración y otro tipo de ceremonias, digamos, en la región.

En estas actividades la tónica era saludarse de manera muy entusiasta haciendo “coditos”, incluso con algunas palmadas en el hombro de la persona a la que se quería saludar.

Esos mismos codos reciben la tos y los estornudos de una persona cuando lo hace en su antebrazo, que es la manera que las autoridades de Salud han recomendado toser y estornudar para que no se propague esta verdadera explosión de microbios que sale desde nuestras vías respiratorias. 

Y ese es el ejemplo que muchas autoridades, políticos, personal de los más diversos ámbitos, incluso de la Salud, le están dando a la comunidad.

Aunque no nos guste, aunque extrañemos los abrazos y el contacto físico, tenemos que aprender a saludarnos solo agitando la mano o haciendo el signo de paz con dos dedos de la mano. 

Esa es la estrategia, eso es ser inteligente y no darle la espalda al Coronavirus. Lamentablemente, a pesar de cumplir con todas estas recomendaciones existen personas que se han contagiado, pero por lo menos sabemos que hicimos todo lo posible para evitarlo.