Comunas de la Región del Maule registran bajos promedios de desarrollo económico

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A partir de la “etiqueta de ruralidad” que se atribuye al Maule, solo se promuevan trabajos relacionados a la mano de obra poco calificada, lo cual a su vez se relaciona con bajos salarios.

Peores rangos. Pencahue, Empedrado, Curepto y Chanco son las comunas con peores rangos en el territorio, mientras que el 60% de las comunas de la región se encuentra en rango de desarrollo “Medio Bajo”. Solo Talca, Curicó y Linares, capitales provinciales, muestran rango “Medio Alto”. 

TALCA. Datos comunales que muestran de manera detallada y actualizada el desarrollo local, presentó el Índice de Desarrollo Comunal (IDC)–Chile 2020, instrumento elaborado por el Instituto Chileno de Estudio Municipales y el Instituto de Estudios del Hábitat, ambos de la Universidad Autónoma de Chile. El indicador mide aspectos de la realidad del territorio, relacionados con economía, educación, salud y bienestar.

Dentro del promedio de regiones, el Maule ocupa el peldaño diez de dieciséis, entre varias razones por los valores descendidos en economía. Pencahue, Empedrado, Curepto y Chanco son las comunas con peores rangos en el territorio, mientras que el 60% de las comunas de la región se encuentra en rango de desarrollo “Medio Bajo”. Solo Talca, Curicó y Linares, capitales provinciales, muestran rango “Medio Alto”. 

Sobre este índice, el vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la U. Autónoma en Talca, Víctor Yáñez, también director del Centro de Estudios y Gestión Social del Maule (CEGES Maule), señala que este IDC da cuenta de importantes antecedentes de desigualdad, los cuales definen el desarrollo global del país, pero además evidencian brechas regionales y comunales altamente relevantes. 

“Estos datos constituyen una herramienta metodológica, a propósito de orientar la gestión sociopolítica y de gobernanza local y regional, para intervenir propiciamente en ámbitos no solo productivos y económicos, sino también en la calidad de los servicios y la gestión de oportunidades sustentables con participación ciudadana”, indicó Yáñez.

Los investigadores Andrea Gartenlaub y Felipe Tello, también del CEGES Maule, igualmente analizan el índice y comentan que, aunque lamentables, los datos mostrados por el IDC coinciden con otros estudios realizados en la región, los cuales refieren una precarización de la economía maulina.

MAULE RURAL

Para Gartenlaub, instrumentos como el IDC deben analizarse como un todo. Sin embargo, es imposible medir si la manera como viven las personas en el mundo rural es mejor o peor que en el entorno urbano. 

“Por un lado podríamos decir que están mejor, en el sentido de que tienen un mejor medioambiente, se estresan menos y están menos expuestos a delincuencia. Sin embargo, tienen que recorrer largas distancias para atender emergencias en salud”, enfatizó.

Bajo su análisis, si bien los índices de economía se ven bajos, se deben hacer diferencias claras entre lo rural y urbano. 

Tello, por su parte, lamenta que a partir de la “etiqueta de ruralidad” que se atribuye al Maule, solo se promuevan trabajos relacionados a la mano de obra poco calificada, lo cual a su vez se relaciona con bajos salarios. 

“La única forma de quebrar este círculo, de un sector productivo extractivo que requiere poco capital humano con baja formación, es creando políticas públicas que intenten fortalecer o ampliar los sectores productivos y tecnificar la agricultura, lo cual requeriría personal técnico más calificado, lo que sería también una expectativa para que los jóvenes se pudieran especializar en ciertas labores”, puntualizó.