El poder de la unión

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Editorial

Chile y los chilenos, nos caracterizamos por ser solidarios. A pesar de todas las diferencias que podamos tener, cuando el país nos necesita, ahí estamos; cuando hay una causa que nos conmueve, una catástrofe que nos golpea, una persona que necesita un apoyo extraordinario, ahí estamos.

Ejemplos tenemos de sobra. Uno de los más grandes es el que vivimos este año con la Teletón, que producto de la pandemia, por primera vez en la historia se desarrolló de manera virtual, y superó la meta con creces.

También por estos días está en redes sociales y canales de televisión una campaña para ayudar al pequeño Lucas, quien tiene Atrofia Muscular Espinal tipo 1 y que en pocos días se han podido reunir cerca de 500 millones de pesos para el millonario medicamento que tiene que comprar su familia.

Y nuestra zona, nuestra Región del Maule no es la excepción en cuanto a actos de solidaridad, pues desde el inicio de la pandemia del Coronavirus la comunidad comenzó a organizarse, junto con los municipios de cada comuna para ayudar a las familias más golpeadas por la crisis económica, abriendo las cocinas solidarias para poder entregar alimentación durante varios meses.

A estas iniciativas también se unieron muchos empresarios de la zona, quienes realizaron sus donaciones para que estas cocinas puedan funcionar durante todo el invierno.

Y ahora vemos otro ejemplo de unión y solidaridad, en este caso en la comuna de Curicó, pues gracias a una campaña de la tradicional Zapatería El Negro junto a Radio Condell y en coordinación con la municipalidad local, se entregarán 150 pares de zapatos a familias que forman parte del programa Abriendo Caminos.

Todos estos ejemplos reflejan el valor de la unión, el poder de la solidaridad y dejan en evidencia todo lo bueno que los chilenos podemos conseguir cuando nos unimos: el mundo público, el sector privado, los medios de comunicaciones, las familias y todo aquel que quiere ser un aporte en esta vida.

Valoremos lo que podemos conseguir estando unidos como país, pues cada vez que nos hemos separado, los resultados son nefastos.