Redes sociales… ¿un poco “antisociales”?

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Editorial

Para no ser injustos, comencemos diciendo que si pudiéramos poner, en una especie de gigantesca balanza imaginaria, lo bueno y lo malo de las ya famosas “redes sociales”, sin lugar a dudas que la parte positiva se inclinaría abrumadoramente sobre lo negativo… y esto, obviamente a nivel mundial. 

Actualmente, se estima que solamente Facebook ya supera los dos mil 449 millones de usuarios, a los que le siguen, con cifras también sorprendentes: YouTube; Instagram; TikTok; QZone; Sina Weibo; Reddit; Snapchat, entre otros

Existe todo un atractivo mundo que podemos compartir, con intereses y aficiones comunes, de manera que se crea un vínculo virtual con todo tipo de gente.

El arte, la historia, el deporte y la cultura en general, están al alcance de nuestra mano con solo presionar algunas teclas, como también es posible conectarnos con nuestros seres queridos por lejano que sea el lugar del planeta en que se encuentren e incluso podemos verlos a ellos (as) y a sus entornos.

Las “redes sociales” juegan también un gran papel en las facetas profesionales, no solo por lo que se puede aprender, sino por la valiosa capacidad de promoción de empresas, negocios y las más diversas iniciativas, sin olvidar las posibilidades de encontrar empleo que, por ejemplo, brinda LinkedIn. 

Esa es -muy someramente resumida- la parte buena y positiva… Pero, lamentablemente, las redes sociales tienen también su lado malo y, a ratos, francamente indeseable y odioso.

Lo adictivo que caracteriza al mundo de internet, ha ido rompiendo el antiguo y sano hábito de la conversación personal e intrafamiliar y no es raro ver a grupos de jóvenes ensimismados frente a las pantallas de sus celulares, sin hablar entre ellos.

Y, uno de los peores aspectos de las redes sociales, es el mal uso que se hace de ellas para mentir, injuriar, calumniar, difundir noticias falsas con condenables propósitos y con un lenguaje altamente grosero, obsceno y muy inculto, plagado de horribles faltas gramaticales y ortográficas.

Como lo insinuamos directamente en nuestro título de hoy, todo esto es lo que conforma la parte “antisocial” de las redes “sociales” y que le resta mérito a todas las enormes ventajas de una tecnología fantástica que crece cada día.