Balsa que une a San Javier y Villa Alegre sobre el río Loncomilla aún no entra en funcionamiento

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“El Peumo”. Jorge Peña de la agrupación Villa Alegre Ayuda, aseguró que ha recibido innumerables llamados de la comunidad expresando su molestia.

SAN JAVIER/VILLA ALEGRE. Inquietud y molestia entre cientos de vecinos de zonas principalmente rurales de estas comunas, está generando el retraso de la puesta en marcha de la temporada 2020 – 2021 de la mítica Balsa El Peumo, que conecta las localidades de La Gotera, Melocura y Melozal, a través de las aguas del río Loncomilla.

Y es que el beneficio que brinda dicha embarcación aumenta cada día más, considerando no tan solo las diversas faenas agrícolas y ganaderas en torno a esta zona, sino que también el acceso al comercio y a diferentes servicios, como asimismo la actividad turística, recreativa y deportiva, que hoy generan ambas riberas y los centros poblados más cercanos al pequeño navío.

“A mediados de septiembre comprobamos daños en el terraplén y acceso de la orilla oriente del río, que pertenece a Villa Alegre, y solicitamos una reunión a Vialidad y a ambos municipios para ver el tema. Luego nos juntamos in situ y Vialidad se comprometió a trabajar para mejorar aquello y nos dijo que a fines de mes la balsa estaría funcionando. No obstante, hoy vinimos a ver nuevamente el tema en terreno y nos encontramos con la desagradable sorpresa de que en la práctica la balsa sigue sin funcionar. De hecho he recibido innumerables llamados y reclamos de la gente, porque muchos esperan que funcione pronto, pero no ha sido posible”, señaló Jorge Peña de la agrupación Villa Alegre Ayuda.

TRABAJOS

En rigor, las faenas de reposición del terraplén y enrocado del acceso a la balsa ya concluyeron, cumpliendo la palabra empeñada por Vialidad. Sin embargo, agrega Peña, “supimos desde fuentes de la propia Vialidad que habría una falla en el cable o piola de acero que sujeta la embarcación, la que estaría dañada en uno de sus extremos causando cierto riesgo, y además se nos dijo que el caudal del río, que ya bajó luego de las lluvias invernales, venía aún con mucha fuerza, haciendo peligroso el paso de la balsa. De todas formas se nos indicó que verían lo del cable para repararlo y pronto ojalá cambiarlo o reponerlo, pero lo cierto es que ya vamos a sufrir un nuevo e inesperado retraso de una o dos semanas en torno a esta tremenda vía de conexión entre ambas comunas, la que sigue siendo muy esperada por los habitantes de todos sus sectores aledaños”.