De “normalidad” nada

0
176
Editorial

Hace más de seis meses que estamos viviendo una pandemia que tiene solo algún grado de comparación con la “gripe española” de 1918, que dejó más de 100 millones de muertos en todo el mundo.

Sin embargo, hoy tenemos los mayores avances tecnológicos, un nivel de descubrimientos científicos sin precedentes y una medicina que salva vidas… pero que todavía no tiene una cura para el cáncer, el Sida y menos la tiene para el Coronavirus.

Así es, después de seis meses (por lo menos desde la llegada del Covid-19 a Chile), con todos los adelantos científicos que existen en el mundo entero, todavía no tenemos una vacuna.

Por eso es tan difícil de entender que algunas personas aún no asimilan que nada es normal, aún cuando las comunas avancen de cuarentena a transición y luego a preparación, nada es normal.

Por estos días se ha visto en la Región del Maule una cantidad de gente circulando en las calles que se compara solo con las vísperas de Fiestas Patrias o Navidad… claro, estamos ad portas del 18 de septiembre, pero es un año de pandemia y es una gran irresponsabilidad por parte de quienes solo salen a “vitrinear”.

¿Tanto cuesta entender que este año no se puede celebrar como siempre?

Lo vamos a reiterar las veces que sea necesario, aunque seamos repetitivos: DE NORMALIDAD, NADA.

Incluso hay empresas en las que se pretende que algunas cosas “vuelvan a la normalidad”. ¿Con qué criterio? ¿Solo porque la comuna pasó a transición a preparación? Insólito, por decir lo menos.

Vamos a tener que acostumbrarnos, como hemos dicho en otras oportunidades, a vivir en el modo Covid por muchos meses más.

Este verano no será igual, las vacaciones no serán como siempre; y para qué hablar de las fiestas de fin de año. Olvidémonos de las fiestas masivas, de las grandes celebraciones familiares.

Cuesta aceptarlo, pero partamos por entenderlo. A otras generaciones les tocaron las grandes guerras y otras importantes catástrofes mundiales. A esta generación nos toca la pandemia del Coronavirus y si queremos sobrevivir a esto, hay que empezar a aceptar que, para volver a la normalidad, aún falta mucho por delante.