Un premio absolutamente merecido

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Editorial

No sería justo dejar pasar un hecho de la más alta relevancia cultural y social a nivel del país -como ha sido el otorgamiento, esta semana, del Premio Nacional de Literatura año 2020 al poeta y escritor mapuche Elicura Chihuailaf Nahuelpán-, sin expresar algunas reflexiones respecto de esta excepcional noticia que sin duda dará bastante que hablar en las semanas y meses por venir.
Como una simpática curiosidad casi anecdótica, cabe consignar que, cuando la Ministra de Cultura, Consuelo Valdés le comunicó oficialmente el otorgamiento del alto galardón de las letras chilenas, Elicura Chihuailaf se encontraba en Asturias (España).
A lo largo de más de 40 años Chihuailaf, ha publicado 17 obras literarias y ha realizado traducciones al mapudugún de importantes obras nacionales. Su trabajo ha sido traducido a 20 idiomas; cuenta con más de 36 textos en libros escolares en 22 años; más de 100 visitas a colegios y 25 universidades en Chile; otras 60 visitas a universidades y escuelas en cuatro continentes; más de 20 obras musicales creadas con su poesía; seis exposiciones plásticas inspiradas en su obra y cinco obras de danza y teatro basadas en sus escritos.
Fue la Pontificia Universidad Católica de Chile la que postuló su nombre al Premio Nacional de Literatura y, por mayoría simple, el jurado consignó en el acta que: “con maestría y haciendo uso de una expresión muy propia, Elicura Chihuailaf ha contribuido de forma decidida a difundir su universo poético en todo el mundo, amplificando la voz de sus ancestros, desde la contemporaneidad”.
Si bien sus méritos son muchos y muy relevantes, es justo reconocer que hay y ha habido otros mapuches que han incursionado en el ámbito de las letras como Jaime Luis Huenún; Leonel Lienlaf; Lorenzo Ayllapán; David Añiñir; Roxana Miranda y otros,  sin olvidar a Emilio Antilef, el niño-genio mapuche que en la década de los 80 cautivaba a los telespectadores de Sábados Gigantes y que más tarde se hizo periodista, siguió escribiendo poemas, siendo hoy un activista de la causa indígena.
Sobre este tema, en las redes sociales, se han ido acumulando opiniones y comentarios tan diversos que van desde la comparación de Chihuailaf con el presidente Obama de EE.UU. (el primer mandatario afroamericano) hasta unas absurdas y deplorables frases, llenas de resentimiento y negatividad.