¿Un cuento de nunca acabar…?

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Editorial

Como si el problema de la pandemia por el Covid-19 no fuera de por sí una de las peores y prolongadas crisis que los chilenos (igual que el resto del mundo) han debido y deben seguir enfrentando, ahora el tema del paro de los camioneros -anunciado con bastante antelación- se convierte en un nuevo y complejo escenario que arrastra consigo algo más que un malestar para el gremio del transporte terrestre.
En efecto, ayer jueves se dio inicio a la movilización nacional de camioneros con el fin de presionar al Gobierno y al Congreso para agilizar la tramitación de un conjunto de leyes en materia de seguridad.
Sin embargo, el inicio de la jornada se vio marcado por la denuncia de un grupo de camioneros quienes fueron apuntados por Carabineros con sus armas de servicio, para prohibirles el ingreso a un servicentro, en la provincia de Cautín.
Este asunto -que siempre se asocia con una eventual interrupción en el abastecimiento de productos básicos y también en un entorpecimiento para los demás usuarios de la Ruta 5 Sur-, nos retrotrae a otros panoramas similares donde hay dramáticas huellas y recuerdos con nefastos matices históricos.
El Ministro del Interior llamó ayer a los camioneros al diálogo para resolver los problemas y destacó que “la violencia no ha primado” en el par; en tanto que el senador Felipe Harboe emplazó al Presidente Piñera a invocar la Ley de Seguridad del Estado contra los convocantes de la movilización.
Si bien el paro responde a una iniciativa de la Confederación Nacional del Transporte de Carga Terrestre de Chile (CNTC), con la cual busca presionar con el fin de agilizar la aprobación de una serie de leyes para frenar la violencia en la zona sur del país, la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC) informó que no adherirá a la paralización.
La CNTC exige al Congreso que se tramiten con urgencia 13 proyectos en materia de seguridad que, “están descansando desde hace muchos años” y, según dicen sus dirigentes, la presente paralización será “indefinida hasta que se aprueben estas leyes”.
Por su parte, la presidenta del Senado, Adriana Muñoz (PPD) dijo que: “En mi opinión, no amerita que, bajo el llamado de un paro nacional de camioneros, entremos a debatir y sentirnos presionados a legislar de una manera impositiva”.
Por lo visto, éste parece ser “un cuento de nunca acabar”…