Mauco incorporará la vigilancia y estudio del Covid-19

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Nuevo desafío. Se aprovechará “la infraestructura” que dispone el primer cohorte poblacional de nuestro país, con un seguimiento a 9.500 personas que residen en Molina, con edades entre 38 y 74 años. 

MOLINA. La vigilancia de la epidemia del Covid-19 será incorporada como un ítem más del proyecto Mauco, cohorte poblacional que desde hace seis años investiga los factores que influyen o previenen el desarrollo de enfermedades crónicas en la comunidad de Molina y en la región. “Centro Centinela Covid-19”, es el nombre del estudio financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). “Aprovecharemos la infraestructura de investigación que ya tenemos, en la que hemos seguido a 9.500 participantes en edades entre 38 y 74 años de edad, y a quienes periódicamente les realizamos exámenes de salud y diversas evaluaciones de tipo psicosocial, cognitiva, ambiental, genética, microbioma, uso de agroquímicos y resistencia antibiótica y en donde, además contamos con un biobanco para almacenamiento de muestras biológicas. Sobre esta infraestructura incorporaremos la vigilancia de Covid-19 y otras enfermedades infecciosas” explicó al respecto, Andrea Huidobro, epidemióloga responsable local del estudio Mauco y académica de la Universidad Católica del Maule (UCM), quien también agregó, que en este primer año se implementará el Centro Centinela Covid-19, para detectar precozmente el ingreso del nuevo agente infeccioso en la población y caracterizar el virus, la dupla virus-huésped y los factores que determinan la evolución del cuadro clínico. “La idea es que los protocolos de estudio y seguimiento de la epidemia, queden en la región para la detección, estudio y control de futuros brotes”, señaló. 

COLABORACIÓN
“Centro Centinela Covid-19”, cuenta con la colaboración de la Municipalidad de Molina, del Hospital Santa Rosa de Molina y de los hospitales San Juan de Dios de Curicó y César Garavagno Burotto de Talca y con el apoyo del Servicio de Salud del Maule (SSM). Una vez en marcha, se espera generar alianzas con la Organización Mundial de la Salud e incorporar el estudio a la red internacional de vigilancia de la pandemia, tomando en cuenta que se recolectará información en tiempo real de la actividad del SARS-COV2 en la población, caracterización genética y cambios del virus circulante, magnitud de la enfermedad ambulatoria, hospitalizada y su mortalidad. “Lo que desarrollaremos es investigación-acción, ya somos parte del sistema de trazabilidad, testeo y aislamiento del Covid-19 en Molina. Compartimos con el sistema de salud local nuestros resultados, discutimos sus implicancias y ofrecemos una consultoría permanente en cualquier tema de salud que ellos plantean. El equipo de salud de Mauco, es parte de la comunidad. La población de Molina, será la primera beneficiada por nuestra actividad académica pero también cumpliremos con el país que está financiando esta iniciativa”, acotó.

CAMPAÑA
En paralelo, desde el mes de abril el equipo de investigación del estudio Mauco inició una campaña de acompañamiento a sus participantes, que incluye la realización de una encuesta usada internacionalmente adaptada a nuestra realidad, para evaluar la percepción, experiencias y necesidades de información del Covid-19 en Chile. “Además, aborda la apreciación del riesgo de los participantes durante la epidemia en Chile, indaga sobre su impacto económico, el abastecimiento de provisiones básicas, aspectos psicológicos, situaciones de contacto con casos, síntomas y experiencia en la adopción de las medidas de aislamiento social”, se indicó desde el propio equipo. 
Entre los resultados de la segunda encuesta observados en el mes de mayo, se mostró un aumento significativo respecto a la facilidad de ejecutar las medidas sanitarias recomendadas, por ejemplo: uso de alcohol gel y de mascarilla, dificultades para el trabajo desde casa y evitar reuniones sociales y encuentro entre los niños. 
A diferencia de la primera medición, realizada en abril, gran parte de la población entrevistada reportó menores preocupaciones respecto a las dudas sobre el origen de esta nueva enfermedad. Por otro lado, aunque aumentó levemente la percepción de riesgo de contagio del Coronavirus, disminuyeron las personas que reportan evitar el contacto con otros individuos para prevenir el Covid-19. 

IMPACTO
Respecto al impacto económico, la doctora Huidobro explicó que solo el 25,2% de los participantes declaró sentirse perjudicado económicamente en el mes de mayo; tampoco se reportaron dificultades para conseguir provisiones básicas como comida o papel higiénico, durante los meses evaluados. Durante el período evaluado, el 98,8% de las personas no presentaron fiebre, un 96,6% no tuvo dificultad respiratoria y el síntoma más frecuente fue el dolor de cabeza. Respecto al impacto psicológico, la investigadora informó que se mantienen los valores similares observados en abril, destacando que un 33,3% de los participantes notificó sentirse deprimido debido al Covid-19.