Proponen bajar impuestos al vino de manera “extraordinaria”

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Generar empleos. “Es prioritario que las autoridades vayan planificando acciones para reactivar el país y  la producción de vinos es un área de la economía nacional, que da trabajo, a miles de hombres y mujeres en el campo”, señaló la empresaria, Consuelo Corta.

Curicó. Para la empresaria agrícola y gerenta del mercado nacional de Korta Wines, Consuelo Corta Bucarey, la necesidad de rebajar el impuesto al vino, en sí, es una petición que nace producto de la pandemia que vive el país y de la realidad vitivinícola por la que pasa la Región del Maule.

La idea nace producto de ver y analizar la situación del mercado vinícola, que hoy, producto del Covid-19, ha experimentado una disminución tanto de sus ventas como de la producción, dada la contingencia sanitaria. El actual contexto ha golpeado de manera fuerte a la mayoría de los productores de vinos, y que en la Región del Maule han sido motor fundamental, en el desarrollo de la economía regional. 

COSTOS DEL COVID-19

Lo anterior ha provocado que muchas viñas se vieran en la obligación de tomar drásticas decisiones en cuanto a niveles de producción, mantención de campos, mano de obra, etc., escenario que los mantiene muy preocupados frente a lo que pueda venir.

De ahí que, Consuelo Corta, esté haciendo un llamado a las autoridades y parlamentarios de la Región del Maule, para proponer la idea de poder reducir en un 50% el porcentaje de los impuestos que se cancelan para la producción del vino y pisco. “Nosotros como viñateros y productores de vino debemos pagar un 19% de IVA más un 20,5% de ILA, que son los dos impuestos, que gravan la elaboración del vino en nuestro país, lo que encuentro demasiado y producto de eso, para nosotros, vender vino, en el marcado nacional, en un año normal, sin esta pandemia, se hacía muy difícil, imagínense hoy, con todo esta emergencia sanitaria… de ahí que pensando en el país y todo lo que esta industria genera para la agricultura de nuestra región y, por ende, para Chile, se debería analizar, seriamente, la posibilidad de reducir estos impuestos a la producción de vinos”, explica Consuelo Corta.

PORCENTAJES

Tal como se señala, prácticamente, el 40% del precio de una botella de vino corresponde al pago de los impuestos al valor agregado, IVA y al impuesto a la Ley de Alcoholes, ILA. Lo que hace, por ejemplo, que una botella que en el mercado usted paga 3.500 pesos, sin esos impuestos pagaría 1.380 pesos, aproximadamente. Eso es lo que está proponiendo Consuelo Corta, a lo menos la reducción de un 50% de esos impuestos, y que se pueda ir pensando en una real reactivación económica del país. “La reactivación de un país pasa por muchas cosas, especialmente las políticas, pero en este caso si se quiere dar una señal clara de ayuda no solo a los productores de vino o pisco, sino que, a los miles y miles de trabajadoras y trabajadores, especialmente, temporeras,  que directa e indirectamente viven de la agricultura. Este tipo de medidas viene a ser un salvavidas muy grande para una gran mayoría de personas de nuestro país que lo necesita”, agrega Consuelo Corta. 

VINO CHILENO

En este mismo sentido la gerenta de Korta Wines, señaló que, en general, “el vino chileno enfrenta una competencia voraz, feroz, de otros países y en Europa una botella de vino que usualmente contiene 750 ml., cuesta entre uno o tres  euros, es decir entre 890 y 2.600 pesos. Eso en Chile es prácticamente imposible, dándole un golpe a la industria y, sobre todo, a la cultura del vino, que tanto nos gusta llenarnos la boca para acercar el vino a la gente y ustedes comprenderán que con 890 pesos apenas alcanza para comprarse una lata de cerveza de 355 cc. en el almacén de la esquina o en un supermercado”.

REACTIVAR

Para Consuelo Corta, reducir la tasa tributaria al vino no es “darle un trato fiscal privilegiado” a un sector de la economía, más bien implicaría “reactivar una industria, tan importante como cualquier otra, pero que en esta ocasión, dependen muchos de ella, para no tomarla en cuenta o darse gustitos sesgados, mal intencionados, o discriminatorios, por el solo hecho de arrastrar una historia ligada a grandes familias o terratenientes en nuestro país, pero eso fue hace 200 años, hoy la historia la cuentan otros, los que somos pequeños o medianos en la industria del vino y hemos vivido y sufrido esta pandemia”, puntualizó.