Respeto y empatía

0
358

Desde hace algún tiempo se ha visto un comercial en la televisión chilena que habla de los niños que han nacido este año. Dice que cuando les pregunten en qué año nacieron, dirán que nacieron el año en que nos dimos cuenta que nos necesitábamos entre todos.

De todo lo malo que ha ocurrido en el mundo desde que se inició esta pandemia, también se pueden rescatar muchas cosas buenas, como las infinitas campañas que se realizan en todo el planeta para ir en ayuda de millones de personas que lo están pasando muy mal, que no tienen qué comer; de tantas personas que viven en la calle están más expuestos al contagio de Covid-19; de los niños que siguen viviendo en una constante vulneración de sus derechos, de las mujeres que son víctimas de la violencia. 

Sinceramente es de esperar que esta pandemia nos enseñe a la raza humana que tenemos que ser más humildes, pensar en los demás antes de cuestionar sus razones, tener en cuenta el sufrimiento del otro y alegrarnos con los logros de quienes nos rodean; respetar a quien está a nuestro lado, dejando a un costado las diferencias y empatizar con la vida de quienes no han tenido las mejores oportunidades. 

Sin embargo todos estos anhelos quedan de lado cuando todavía hay personas que creen que su vida y sus urgencias son más importantes que las de otros.

Esta semana, en un sector de Curicó, antes de las 8 de la mañana, personal de Carabineros y el Ejército estaban realizando un control relacionado con la medida de cuarentena que vive la comuna. Como es de esperarse, muchos conductores no alcanzaban a ver qué ocurría más adelante, y por supuesto, los bocinazos comenzaron a inundar el ambiente y eran de tal intensidad que simplemente despertaron a todo el que pudo haber estado durmiendo  a esa hora y molestaron sin duda a quienes comenzaban su día. 

¿Qué respeto hay en esa acción? ¿Qué clase de empatía puede existir en esas personas? Nada. 

Se supone que esta pandemia tendría que habernos enseñado a tener un poco más de paciencia en la vida. Ya no es cosa de ir al supermercado, la farmacia o el banco y simplemente entrar. En las comunas en cuarentena no se puede salir cada vez que se desea; hay que ser muy pacientes en muchas situaciones y esperar el turno.

Si no aprendemos a respetar, si no tenemos empatía por quien está a nuestro lado, esta pandemia no nos habrá dejado ninguna enseñanza como raza humana y una vez que termine seguiremos siendo los mismo seres egoístas.