Siete Tazas vuelve a contar con “normal” caudal hídrico

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Los cursos hídricos presentes en el Parque Nacional Radal Siete Tazas recuperaron sus niveles “normales”.

Gracias a precipitaciones. Hasta la fecha han caído 550 milímetros de agua, superando ya en unos 100 milímetros el promedio a la fecha de los últimos cinco años. Ahora se espera que se pueda acumular nieve en los sectores altos, que es el reservorio para los meses de verano.

Tal como en otros puntos de la región, las intensas precipitaciones han permitido que caudales o cuerpos de agua “recuperen” sus niveles “normales”. Tal es el caso de los cursos hídricos presentes en el Parque Nacional Radal Siete Tazas, hecho que fue ratificado a través de un informe emitido por los guardaparques de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) presentes en dicha zona. 

Al respecto, el director regional de Conaf, Marcelo Mena, precisó que “a esta altura, en los últimos cinco años estaba cayendo en el lugar alrededor de 450 milímetros (mm) y ahora ya tenemos 550 milímetros y aumentando, lo que permitió que el río Claro volviera a su estado normal. Ahora hay que esperar que también la caída de nieve, que es el reservorio para el período estival”, dijo.

FENÓMENO

Cabe señalar que la disminución de precipitaciones y caída de nieve en el lugar, se viene registrando desde hace una década. En un año normal, de acuerdo a los registros de Conaf, en el Parque Nacional Radal Siete Tazas, caen aproximadamente entre 1.800 a 2.000 mm (década del 2000) y a partir de la mega sequía que está afectando nuestra zona central, por ejemplo, en los últimos cinco años no se ha sobrepasado los 700 mm, situación que significa un déficit histórico de más de un 70%.

Además, lo más importante para mantener el caudal durante los meses de verano es la caída y acumulación de nieve y el año pasado solo nevó en unas siete ocasiones, pero ninguna de ellas sobrepasó los diez centímetros, por lo que dicho fenómeno simplemente “no se generó”: siempre se derritió antes que se pudiese juntar con la siguiente nevada.

En las partes más altas de la cordillera, que son los depósitos que abastecen el río, la acumulación también  fue escasa, y según observaciones de los guardaparques, dentro de la unidad, esta acumulación no alcanzó el 25% de lo que era normal, respecto a antes de la sequía, razón por la cual el caudal del río bajó considerablemente el verano pasado.