Un “mal” muy necesario

0
397

Primero que todo, no queremos que este título los confunda. 

Este jueves y viernes estamos viviendo un sistema frontal que, según expertos meteorólogos, no se registraba en la zona central de Chile desde el 2018. 

Por supuesto que falta agua y nuestros campos la necesitan con premura, pues Chile vive una sequía que se prolonga por lo menos durante los últimos 10 años, con todas las consecuencias catastróficas que hemos podido ver en los campos de nuestro país, afectando a la agricultura y muchos otros rubros relacionados con esa área.  

La lluvia es necesaria y eso se sabe, el gran problema es que nuestras ciudades no están preparadas para los grandes sistemas frontales, como sí era antiguamente.

Hace algunas décadas llovía por semanas completas y no habían mayores problemas.

Pero con  el crecimiento exponencial de las comunas, ahora el colapso es algo casi seguro: calles anegadas, caídas de árboles, cortes de luz prolongados en muchos sectores.

Y el problema más grave lo viven las familias cuyas viviendas no están preparadas para recibir gran cantidad de precipitaciones en pocas horas, sufriendo de voladura de techumbres, inundación de sus casas, y mucho frío. 

Los municipios y empresas sanitarias realizan un trabajo preventivo, limpiando canales, desagües y sumideros de aguas lluvias; por otra parte, muchas personas también ejecutan las limpiezas correspondientes en sus casas.

Sin embargo, muchas de estas acciones se ven  mermadas, especialmente en los espacios públicos, porque es la comunidad la que tira sus desechos en la calles, tapando nuevamente los sumideros, llevando a que las calles se inunden.

Nuevamente lo decimos, la lluvia para muchos es una bendición, pues la sequía en Chile es una catástrofe que nos ha acompañado durante la última década, pero para otros es una tragedia por todo lo malo que tienen que vivir producto de las precipitaciones. 

Lamentablemente, la lluvia es un “mal” muy necesario, especialmente en la zona central de nuestro país.