Gestos que enaltecen y emocionan

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La solidaridad es un valor humano fundamental en todo momento y mucho más ahora, con la vigente crisis ligada a la pandemia del Coronavirus. Por estos días estamos siendo testigos de casos que nos muestran cómo varias personas ayudan a otras, en esta situación tan complicada que estamos viviendo y donde se demuestra que la ayuda mutua es fundamental para superar tiempos difíciles. 

Como ocurre en casi todo Chile, en nuestra Región del Maule va quedando en evidencia una serie de iniciativas llenas de una generosidad, que enaltece a quienes las llevan a cabo y emociona a los seres más vulnerables y necesitados, que se benefician con este bondadoso altruismo y espíritu humanitario.

Es así como en varias comunas de las cuatro provincias maulinas, se han organizado espontáneamente numerosas “ollas comunes” para llevar el vital alimento a quienes lo requieren y otros grupos se están preocupando de recibir donaciones en ropa de vestir y de abrigo, lo que es recibido con especial gratitud por la gente más necesitada. Esto es muy oportuno, considerando que las mañanas y noches otoñales van siendo cada vez más frías y las bajas temperaturas se irán acentuando a medida que nos acercamos al invierno profundo.

Hace un par de meses nadie hubiera pensado que iba a ocurrir todo lo que se está viviendo con el Coronavirus, pero, a pesar de las dificultades, es emocionante ver cómo muchas personas se implican para ayudar.

Los gestos de empatía y comprensión se dan en los más diversos planos y circunstancias y -así como está ocurriendo en varios países especialmente europeos- cada cierto tiempo, en horas de la noche, se escuchan aplausos en las ciudades para agradecer a los y las trabajadoras del sector salud, por todo su diario y extenuante trabajo. 

Por otra parte, se ha sabido de algunos casos de “caseros” que han querido ayudar a sus arrendatarios, tanto en viviendas como en locales comerciales y les han condonado o bien disminuido el pago del alquiler. 

En otro orden, la situación que supone el confinamiento y el no saber qué va a ocurrir, puede influir en el ámbito emocional de las personas y en la medida que es posible (dado el resguardo que forzosamente debe tenerse por temor al Covid-19), hay personas de buena voluntad que se han ofrecido para acompañar a los más afectados psicológicamente.