“No somos un número”

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Este martes se conoció en Santiago el caso de una mujer que fue contagiada con Covid-19 por su marido, quien tuvo que dejar su hogar para ser internada en una clínica de la Región Metropolitana, pues la fuerza con la que la afectó esta enfermedad requiere de la ayuda médica constante.

Esta mujer tuvo que dejar a sus hijos al cuidado de su madre y narró cómo han sido los días internada, con miedo, sola, pensando solo en su recuperación, día a  día, paso a paso.

Ella se llama María José y no es un número. 

Y así lo dejó muy claro a través de una entrevista realizada en uno de los matinales de la televisión abierta: “no somos un número”, agradeciendo además el trabajo que realiza el personal médico, pues además de la atención que les brindan, también se preocupan por ellos, conversan, los cuidan y los acompañan.

Como María José son miles de personas que hoy están cursando esta enfermedad solos, pues obviamente la familia no puede acompañarlos, transformándose en un tremendo desafío para cada paciente, pues, además, tienen que lidiar con el hecho de no poder estar acompañados. 

Pero algo que también se rescata de las declaraciones de esta mujere, es que no son un número. Cada cifra que se entrega todos los días por la autoridad sanitaria tiene nombre y apellido. Cada una de esas personas tiene familia, amigos, colegas, personas que se preocupan y que también sufren con esta enfermedad, algo que muchos siguen sin entender. 

En ese mismo programa donde se conoció el caso de María José, en vivo, el doctor Juan Carlos Molina se enteró de la muerte de su cuñada producto del Covid-19 y en vez de salir inmediatamente, prefirió quedarse e insistir en el llamado a la población a darse cuenta de la gravedad de este virus. 

“No salgan. Las cuarentenas son para respetarlas, sino vamos a estar hasta Navidad encuarentenados, con todos los efectos colaterales: frustración, ira, violencia intrafamiliar, estrés, angustia, depresión, y en buena hora solo aburrimiento”, dijo.

“Aquí somos todos responsables de cuidarnos y de no estar frente a esta enfermedad que ataca a la soledad. Morir solo, no saber nada, tener una pareja que queda sola porque queda encuarentenada, no poder abrazarlos, decirles ‘chao’”, expresó el Dr. Molina.

Estas son dos historias, con nombre y apellido. “NO SOMOS NÚMEROS”