Que no se repita

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Aún queda bastante para la celebración, pero al parecer desde ya hay que empezar a decirles a las personas que no estamos en tiempos normales. 

El Día del Padre se conmemorará en nuestro país el domingo 21 de junio y a lo mejor, ya hay quienes están haciendo planes para viajar y celebrar con sus padres esa fecha tan especial.

Hay que ser sinceros, la celebración de Día de la Madre siempre concentra mayor atención, pero de todas maneras lo que pasará en poco menos de un mes podría provocar problemas. 

Ya ha pasado tres veces desde que se decretó la emergencia sanitaria en nuestro país: En Semana Santa, para el Día del la Madre y para el fin de semana largo del 21 de mayo. Miles de personas en todas las regiones de nuestro país saliendo de compras para regalarle a sus mamás; otros haciendo hasta lo imposible para pasar el fin de semana en sus segundas viviendas, en la casa de la playa, alguna cabaña o con amigos en otras ciudades.

De los chilenos se pueden decir muchas cosas buenas, que somos solidarios por ejemplo, pero también tenemos muchos defectos y uno de ellos es que somos porfiados y hasta que no nos pasan las cosas, simplemente no entendemos. 

Hace pocos días escribimos en esta misma sección que hasta que la muerte les llegue cerca, ahí recién algunos entenderán la gravedad de la pandemia que estamos viviendo en todo el mundo.

Esta semana, la Familia Real Española decretó 10 días de duelo nacional por las más de 30 mil personas que perdieron la vida en la lucha contra el Coronavirus. 

¿Es que queremos que eso se repita acá?

Todos los días las cifras de personas contagiadas con Covid-19 crece y quienes han fallecido producto de este virus también. En un par de días, lamentablemente, llegaremos a las 1.000 personas muertas en  Chile; y eso en parte ha sido responsabilidad de las miles de personas que aún creen que esto no los afectará. Pues bien, muchos de ellos seguramente son asintomáticos e infectaron a sus padres o abuelos que ahora están muertos. Eso quedará solo en la conciencia de cada uno.

Pero desde ya llamamos a la población a no salir de sus ciudades. Este no volverá a ser un año normal, y así como tendremos que olvidarnos de celebrar el Día del Padre como acostumbrábamos, lo más probable es que tampoco celebremos el 18 de septiembre o incluso Navidad y Año Nuevo.