Gestos dignos e indignos

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Tal como decíamos hace poco en estas mismas líneas, en relación al obligado tópico de la crisis sanitaria que está viviendo todo el mundo, van surgiendo evidencias que pueden mostrar lo peor y lo mejor del ser humano.

Frecuentemente, en el entramado diverso y no poco cuestionable de las “redes sociales” en nuestro país, hay ejemplos elocuentes de lo que afirmamos y así como hay sucesos indignantes, propios de una bajeza simplona y despreciable, suelen registrarse hechos de una generosidad y nobleza solidaria que pueden llegar a conmover a miles de personas.

Durante este fin de semana recién pasado un usuario curicano de Facebook, dio a entender que hay gente que vive en un edificio de departamentos (condominio), en el cual también habita una o varias personas que trabajan en la red de salud pública y en cuyas puertas de acceso a su piso, le han puesto carteles (anónimos) pidiéndole que se vaya; que deje el edificio.

Actitudes como éstas son derechamente dignas de repudio, porque reflejan una intolerancia e incomprensión verdaderamente intolerables y no demuestran ni la más mínima empatía y sensibilidad social.

Por otra parte y en el lado opuesto, circuló también, hace unos pocos días en la misma plataforma de las redes sociales, un video en que se ve a una profesional de la salud, llegando a su departamento en un edificio de la Región Metropolitana tras cumplir su agotadora jornada de trabajo…A medida que va subiendo, sus vecinos -que la esperaban sin que ella lo supiera- salen a aplaudirla haciendo que la mujer se emocione hasta las lágrimas, que ruedan por sus mejillas  tras la mascarilla que llevaba puesta.

Por último, otro video que ha conmovido igualmente a miles de seguidores de Facebook muestra el homenaje que varios trabajadores de un hospital le hacen a un chofer de taxi, que se ha caracterizado por su bondad y gesto solidario al haber llevado gratuitamente en su vehículo a pacientes que requerían atención…y no solamente en una ocasión, sino que en varias oportunidades.

Como puede verse, en el marco de esta dramática pandemia que enfrentamos todos, hay gestos mezquinos y repudiables, pero también hay otros, dignos de ser valorados y destacados.